
El Aeropuerto Internacional de Almaty, Kazajistán, se incorporó al Programa de Acreditación de Huella de Carbono en Aeropuertos (ACA) en el Nivel 1, con lo que se convirtió en el primer aeropuerto del país en participar en esta iniciativa internacional.
Operado por TAV Airports, el ingreso al programa marca el inicio de un proceso formal para medir, gestionar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a sus operaciones.
El nivel 1 del programa exige la medición y verificación de las emisiones bajo control del aeropuerto. En este marco, la terminal realizó un inventario de carbono que cubre todas sus instalaciones y calculó su huella con metodologías alineadas con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero.
El análisis considera consumo de energía, uso de combustible, operación de equipos y actividades en plataforma, además de la implementación de un sistema de monitoreo en puntos críticos.
Como parte de la estrategia de reducción, el aeropuerto incorporó el primer tractor eléctrico para remolque de aeronaves, instaló estaciones de recarga para vehículos eléctricos en distintas áreas y habilitó unidades de energía en tierra en todas las pasarelas de abordaje.
En las operaciones de carga, el personal utiliza equipos eléctricos para disminuir el consumo de combustibles fósiles.
La administración del aeropuerto también avanza en la sustitución de equipos diésel por alternativas eléctricas en flota y servicios internos. A la fecha, 34 vehículos eléctricos operan dentro del recinto aeroportuario, con planes de ampliar la transición en etapas posteriores del programa, que incluyen metas de reducción y participación de actores externos como aerolíneas y proveedores.






