
Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, anunció que la Administración Federal de Aviación (FAA) formalizó restricciones permanentes para que helicópteros y aeronaves de sustentación propulsada (powered-lift) operen en determinadas zonas cercanas al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington.
Esta medida viene precedida del accidente que tuvieron un avión comercial y un helicóptero militar cerca de la terminal en enero de 2025 y cuentan con el respaldo de las recomendaciones preliminares de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
“Tras aquella noche horrible de enero, esta Administración asumió el compromiso de hacer todo lo necesario para asegurar los cielos sobre la capital de nuestra nación y garantizar que una tragedia así no vuelva a ocurrir jamás”, declaró Duffy.
La FAA publicó una Regla Final Interina (IFR) que reducirá de forma significativa el riesgo de colisiones en el aire e implementará una recomendación de seguridad de la NTSB para prohibir ciertas operaciones de helicópteros cuando las pistas 15 y 33 de la terminal estén en uso.
“Tomamos medidas decisivas inmediatamente después de la colisión aérea de enero de 2025 para reducir los riesgos en el espacio aéreo. Este es un paso clave para garantizar que estas mejoras se mantengan de manera permanente y seguimos trabajando con la NTSB para asegurar que un accidente como este no vuelva a ocurrir”, señaló el administrador de la FAA, Bryan Bedford.
Otras medidas que ya se habían tomado tras el incidente fueron establecer procedimientos para eliminar el tráfico mixto de helicópteros y aeronaves de ala fija cerca del aeropuerto, suspender los despegues desde el Pentágono hasta que la FAA y el Departamento de Guerra actualizaran los procedimientos y resolvieran problemas técnicos en el helipuerto del Pentágono y eliminar el uso de separación visual dentro de un radio de 5 millas náuticas de la terminal, entre otras.







