
El Aeropuerto Internacional del Mar Rojo, en Arabia Saudita, incorporó la medición de emisiones de carbono a su gestión operativa al integrarse al Programa de Acreditación de Huella de Carbono en Aeropuertos (ACA) en el Nivel 1.
La terminal, operada por daa International, inició el inventario de emisiones como primer paso para definir metas de reducción con base en datos verificables, conforme a los lineamientos del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI).
La decisión ocurrió tras el inicio de operaciones del aeropuerto en 2023 y la apertura de su conectividad internacional en 2024. La administración estableció como meta alcanzar emisiones netas de carbono cero en 2050, por lo que priorizó acciones tempranas que permitan ordenar el crecimiento del aeropuerto bajo criterios de control ambiental y coordinación con la cadena aeroportuaria.
En su infraestructura energética, el aeropuerto integró un parque solar con 760 mil paneles fotovoltaicos que abastecen la totalidad de su consumo eléctrico.
Además, incorporó vehículos eléctricos para las operaciones en tierra y adoptó medidas de eficiencia energética en edificios y sistemas.
En paralelo, definió acuerdos con aerolíneas para habilitar el suministro de combustible de aviación sostenible, con el objetivo de reducir emisiones asociadas a las operaciones aéreas.







