
GE Aerospace trabaja con diversos proveedores para implementar o fortalecer Sistemas de Gestión de la Seguridad (SMS), una metodología estructurada para identificar peligros, evaluar riesgos y establecer medidas de mitigación antes de que los problemas afecten las operaciones aéreas.
Uno de los casos más recientes es Woodward, fabricante de componentes para suministro de combustible, control de motores y sistemas de actuación utilizados en aeronaves comerciales y de defensa. La empresa decidió reforzar su estrategia de seguridad ante el crecimiento de sus operaciones y recurrió a GE Aerospace para adoptar mejores prácticas.
“Si bien Woodward ha establecido una base sólida en materia de seguridad de producto, reconocemos la oportunidad de avanzar desde una mentalidad tradicional impulsada por el cumplimiento hacia un enfoque proactivo y basado en sistemas”, señaló Jeremy Nelson, vicepresidente de Calidad de Woodward.
GE Aerospace apoyó a la compañía mediante capacitación, intercambio de mejores prácticas y acompañamiento continuo para desarrollar un SMS adaptado a sus operaciones de manufactura. El objetivo, explicó la empresa, es que los proveedores no sólo adopten un marco teórico, sino que construyan sistemas sostenibles dentro de sus propios procesos.
Aunque la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) no exige actualmente un SMS a la mayoría de los proveedores, GE Aerospace ha ampliado este trabajo como parte de una estrategia más amplia de seguridad.
La compañía estableció su propio sistema aproximadamente una década antes de que la FAA hiciera obligatorio este tipo de esquemas para determinados fabricantes en 2024.
La estrategia también incluye Partnership for Safety, iniciativa lanzada en 2022 después de que inspecciones detectaran contaminación en ciertas materias primas. El problema fue identificado antes de que se registrara algún incidente, pero puso de relieve la necesidad de fortalecer la colaboración con proveedores de materiales utilizados en piezas rotativas sometidas a altas temperaturas y fuerzas extremas dentro de los motores.
GE Aerospace señaló que esta cooperación se basa en una tradición de colaboración industrial en materia de seguridad. Tras el accidente del vuelo 232 de United Airlines en Sioux City, Iowa, en 1989, causado por la falla de un disco de ventilador de titanio, la empresa participó en la creación del Jet Engine Titanium Quality Committee para mejorar los procesos y compartir mejores prácticas entre fabricantes.
“La seguridad trasciende las rivalidades comerciales. Tenemos una oportunidad y, yo diría, una responsabilidad de construir sobre esa base y liderar a la industria”, afirmó Terri Braun Voutsas, responsable de la Oficina de Seguridad de Vuelo de GE Aerospace.
La expansión de los SMS entre proveedores busca elevar la resiliencia de la cadena de suministro aeroespacial y reducir riesgos antes de que lleguen al producto final, en un momento en que fabricantes y operadores enfrentan mayores exigencias de producción, calidad y confiabilidad a escala global.







