
Airbus puso freno a su plan de incrementar el trabajo presencial de sus colaboradores luego de protestas de sindicatos, incluida una serie de huelgas en sus instalaciones de España, publicó The Independent citando fuentes cercanas al caso.
Los trabajadores españoles han llevado a cabo movilizaciones laborales intermitentes desde julio, junto con protestas esporádicas en Francia, debido a que el fabricante tenía el plan de exigir a su personal administrativo y profesional trabajar presencialmente cuatro días a la semana a partir de septiembre, en lugar de los tres días actuales.
Ahora, la directiva ha sido informada que el personal podrá seguir con un promedio de dos días de home office, lo que en la práctica suspende el intento de imponer un límite obligatorio de solo un día de trabajo remoto.
“Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: buscamos una mayor presencia en las instalaciones para garantizar una mejor eficiencia colectiva, la transferencia de conocimientos y una toma de decisiones más rápida. Sin embargo, un cambio efectivo requiere escuchar a nuestra gente”, externó un portavoz de Airbus.
El mismo CEO de la empresa, Guillaume Faury, dijo a los empleados en junio pasado que el trabajo desde casa había sido un salvavidas durante la pandemia, pero que ahora Airbus busca garantizar que las habilidades y los conocimientos se compartieran de manera presencial.
La situación ocurre en un momento en que la industria aeroespacial y otros sectores enfrentan dificultades para atraer a trabajadores de la Generación Z, quienes, de acuerdo a recientes encuestas de Deloitte, dan mayor prioridad al equilibrio entre la vida laboral y personal que a la tradicional carrera corporativa.







