
Los incidentes relacionados con cargadores portátiles (power banks) en vuelos comerciales registraron un aumento del 42% entre 2024 y 2025, siendo así el dispositivo más involucrado en estos incidentes, esto de acuerdo a un reporte publicado por UL Standards & Engagement (ULSE), organización sin fines de lucro dedicada a la seguridad.
El informe comparte que los incidentes de fuga térmica de baterías de ion de litio en vuelos de pasajeros aumentaron 15% entre el año pasado y 2024; mientras los casos que involucraron cigarros electrónicos tuvieron un salto del 26% en el mismo rango de tiempo.
ULSE recopila información a través de su programa voluntario, Thermal Runaway Incident Program (TRIP), en el que participan más de 40 aerolíneas de pasajeros y de carga.
Los datos muestran que la tasa de incidentes semanales alcanzó 2.36 en 2025, frente a 2.05 en 2024, y el costo para la industria actualmente promedia 1.8 millones de dólares (mdd) al año (96 mil dólares por incidente) “en daños, interrupciones y pérdidas asociadas”.
En el estudio se señaló que los pasajeros siguen guardando los cargadores de baterías de ion de litio en el equipaje documentado, el cual fue catalogado como el “peor lugar posible”, esto debido a que no se puede acceder ahí durante un vuelo comercial.
La organización sugirió capacitar a las tripulaciones de cabina, establecer estándares para equipos de seguridad a bordo que ayuden a controlar las fugas térmicas y proporcionar mayor información a los pasajeros para mitigar estos incidentes.







