
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) informó que desde el inicio del Mundial se han confiscado más de 300 drones que operaban de manera ilegal cerca de los estadios y sedes relacionadas en Estados Unidos.
La TSA junto a la Administración Federal de Aviación (FAA), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y cuerpos policiales locales han implementado los operativos para detectar estas aeronaves.
Antes de que comenzara el torneo se hicieron advertencias públicas para evitar el uso de drones cerca de las actividades del Mundial bajo el riesgo de recibir una sanción estricta.
La cero tolerancia por parte de las autoridades se basa en la creciente preocupación por la posibilidad de que aeronaves no tripuladas interfieran con la actividad aérea, alteren las operaciones del evento o sean utilizadas con fines maliciosos.
Si bien la mayoría de las incursiones han parecen tener fines recreativos, los funcionarios afirman que cada vuelo no autorizado detectado requiere un despliegue de recursos dado que en primera instancia no se puede saber la intención del aparato.
Las restricciones implementadas para el Mundial no solo abarcan la zona cercana a los estadios, también contemplan áreas circundantes donde se congregan grandes multitudes, incluidos festivales oficiales de aficionados e instalaciones relacionadas con el evento.
Estados Unidos cuenta con 11 de las 16 sedes del torneo, entre ellas Nueva York/Nueva Jersey, donde será la Final. México tiene tres y Canadá un par más.





