
La Comisión Europea rechazó la petición que la industria aérea hizo respecto a flexibilizar las reglas de compensación a pasajeros durante la crisis de combustible para aviones.
De acuerdo al organismo, el aumento en el costo de la turbosina debido a la guerra en Medio Oriente no califica como “circunstancia extraordinaria” bajo la normativa EU261 y que los vuelos cancelados siguen obligando al pago de compensaciones.
Apostolos Tzitzikostas, titular europeo de Transporte expuso esta postura en una entrevista con el Financial Times este 7 de mayo, justo antes de la publicación esta semana de nuevas directrices de la Comisión.
De acuerdo al medio, el borrador aclara las reglas existentes en lugar de crear nuevas exenciones, al considerar que la gestión de los costos de combustible forma parte normal de la operación de una aerolínea.
Desde que Estados Unidos e Israel comenzaron a atacar a Irán el 28 de febrero pasado, la industria ha estado padeciendo cada vez más la escasez y alza en el precio del combustible, al grado de que aerolíneas europeas han tenido que reducir sus programas de vuelo para este verano.
Las reglas del EU261 otorgan a los pasajeros entre 293 y 705 dólares por cancelaciones notificadas con menos de 14 días de anticipación, además de un reembolso o reubicación en otro vuelo.
Solo en 2024, la normativa generó un estimado de 7 mil 600 millones de dólares (mdd) en compensaciones potenciales por 218 mil salidas afectadas en la Unión Europea.
Además de afirmar que los precios del combustible para aviones no son circunstancias extraordinarias, Tzitzikostas declaró al Financial Times que las cancelaciones realizadas por razones comerciales siguen siendo responsabilidad de la aerolínea.
Si bien reconoció que algunas rutas se han vuelto inviables con los niveles actuales de combustible, describió esas decisiones como elecciones empresariales y no como eventos fuera del control de las compañías.







