
Sean Duffy, secretario de Transporte de Estados Unidos, abrió la puerta para una fusión entre aerolíneas, aunque cualquier posible propuesta estaría sujeta a una revisión exhaustiva en cuanto a sus efectos sobre la competencia, los precios y los consumidores.
En una entrevista con CNBC, el directivo afirmó que aunque “siempre hay rumores” y que “al presidente Donald Trump le encanta ver que se concreten grandes acuerdos”, si una fusión involucrara a aerolíneas más grandes, estas “tendrían que desprenderse de algunos de sus activos”, lo que indica que podrían requerirse desinversiones para su aprobación.
Duffy agregó que no se “comprometería previamente” con ningún resultado específico.
Los comentarios se dieron en medio de nuevas pláticas sobre fusiones y en un ambiente en el que las aerolíneas encaran impactos económicos debido a la guerra en Medio Oriente.
En Estados Unidos el llamado “Big Four”: American, Delta, United y Southwest, domina el 80% del mercado doméstico.
Durante la administración de Joe Biden, JetBlue abandonó su plan de adquirir a Spirit después de que un juez bloqueara la operación por motivos antimonopolio, prueba de lo complicado que resulta obtener el visto bueno para grandes combinaciones de aerolíneas.







