
La Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas (IFALPA) señaló que los aviadores deben tener la última palabra para negarse a volar sobre o dentro de zonas de conflicto y no tener presiones comerciales.
El organismo publicó este 6 de abril un documento y se da bajo el contexto del conflicto armado en el Medio Oriente, el cual ya lleva seis semanas y reconfiguró el espacio aéreo de la región.
Las hostilidades entre Irán y Estados Unidos e Israel aumentaron las interrupciones de vuelos y a su vez elevaron los riesgos de seguridad para las tripulaciones y los pasajeros.
“La decisión del comandante respecto a la conducción o redirección de un vuelo, incluida la negativa a sobrevolar una zona de conflicto, debe ser definitiva y no negociable. Además, esta decisión no debe verse influenciada por incentivos financieros u otros, repercusiones profesionales u otras sanciones, ni por presiones comerciales”, externó IFALPA en su documento.
La Federación, cuya sede es Montreal, agregó que las aerolíneas deben reconocer cómo las operaciones en zonas de conflicto pueden generar estrés mental y emocional en la cabina.
A pesar del conflicto, Emirates ha estado operando al 69% de su capacidad habitual, mientras que Qatar se ubica en el 26%, de acuerdo a datos de Flightradar24.
Si bien los Emiratos Árabes Unidos establecieron “corredores seguros” los aviones aún entran regularmente en patrones de espera durante los ataques y, en algunos casos, han tenido que regresar o desviarse a otros destinos cuando el espacio aéreo se cierra temporalmente.
IFALPA también recalcó que las aerolíneas deben proporcionar a los pilotos que operan en zonas de conflicto medidas de mitigación como tiempo de recuperación posterior al vuelo y apoyo confidencial.







