
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se alista para adquirir hasta 10 aviones dedicados a operaciones de deportación, activos para los que se le dio un financiamiento de 464.5 millones de dólares (mdd).
Entre los modelos a adquirir se encuentran ocho Boeing 737 y dos jets Gulfstream G650, los cuales operarían desde centro como Washington y otros nodos federales de logística aérea.
Mediante esta inversión, ICE busca alejarse de la contratación de vuelos chárter y apoyo militar ocasional; además, al contar con aviones propios tendrán mejor flexibilidad para la programación, control operativo y gestión de costos a largo plazo.
El financiamiento viene de una asignación más amplia de 29 mil 900 mdd para temas migratorios aprobada dentro de un reciente paquete presupuestario federal y los 464.5 mdd dados para los aviones no se pueden desviar a otras necesidades operativas.
De acuerdo al portal notus.org, ICE ya había firmado un acuerdo por 140 mdd con un contratista privado de aviación para varios Boeing 737 y no está claro si este nuevo monto dado respaldará total o parcialmente este contrato existente.
El proceso de adquisición ha generado escrutinio debido a posibles vínculos entre contratistas y personas involucradas en funciones de asesoría federal y legisladores han iniciado revisiones sobre decisiones de contratación pasadas relacionadas con operaciones de control migratorio.





