
La empresa aeroespacial Hermeus realizó el vuelo inicial de su aeronave no tripulada Quarterhorse Mk 2.1 e inició una campaña de pruebas destinada a alcanzar velocidades supersónicas.
El despegue marcó el segundo estreno de un prototipo de la compañía en menos de un año y abrió una nueva etapa de validación técnica para su programa de aeronaves de alta velocidad.
El nuevo modelo deriva del Mk 1, que voló en mayo de 2025 y permitió comprobar el esquema de desarrollo rápido e iterativo de la firma. El Mk 2.1 presenta dimensiones cercanas a las de un caza táctico, integra un motor Pratt & Whitney F100 y aumenta su escala respecto al prototipo anterior: triplica el tamaño, cuadruplica el peso y eleva su desempeño.
La compañía estructuró el programa Quarterhorse como una secuencia de prototipos que se diseñan, construyen y prueban en ciclos cortos. Este método busca reducir tiempos frente a los procesos tradicionales del sector, que suelen extenderse por años. Con cada aeronave, el equipo incorpora datos de vuelo, ajusta configuraciones y mitiga riesgos técnicos antes de avanzar al siguiente modelo.
AJ Piplica, director ejecutivo y fundador de Hermeus, señaló que la rapidez del desarrollo forma parte del enfoque central del proyecto. La velocidad es un requisito fundamental para nuestros sistemas de vuelo y para nuestra empresa.
“Estamos construyendo y volando aeronaves en plazos que se ajustan a la urgencia del mundo en el que vivimos. El vuelo dio inicio a una campaña de pruebas de vuelo crítica que, en última instancia, nos llevará a velocidades supersónicas, acercando a Estados Unidos a la capacidad de alta velocidad que necesita ahora, no dentro de décadas”, comentó Piplica.
La operación tuvo lugar en Spaceport America, con trayectorias sobre el espacio aéreo del White Sands Missile Range. El aparato se controló desde una estación terrestre de la empresa. El equipo evaluó sistemas de navegación, comunicaciones, manejo remoto y procedimientos operativos durante la misión.
Hermeus desarrolla la fase Mk 2 con varias aeronaves enfocadas en ampliar el régimen supersónico. Tras el Mk 2.1, la firma prepara el Mk 2.2 con la meta de elevar aún más la velocidad máxima.
Las etapas posteriores apuntan al uso de propulsión por estatorreactor y al vuelo sostenido a altas velocidades como parte de una estrategia para aplicaciones de defensa y transporte rápido.







