
Un nuevo estudio de referencia realizado por el grupo interdisciplinario de investigación Mens, Manus & Machina (M3S) de la Alianza Singapur-MIT para la Investigación y la Tecnología (SMART), junto con colaboradores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y la Universidad Nacional de Singapore (NUS), identificó una sólida asociación estadística entre la conectividad aérea global y los patrones de inversión y establecimiento de subsidiarias por parte de corporaciones multinacionales (MNCs).
Se trata del estudio más amplio y completo realizado hasta la fecha, al integrar 7.5 millones de registros a nivel empresa con 30 años de datos globales de vuelos que abarcan 400,000 rutas y más de 800 ciudades.
La investigación aplica una nueva metodología analítica que demuestra cómo la calidad de las conexiones globales —medida a través de indicadores como grado, intermediación (betweenness) y centralidad de vector propio (eigenvector centrality)— desempeña un papel significativo en la decisión de las multinacionales sobre dónde establecer subsidiarias.
El estudio, titulado “Air Connectivity Boosts Urban Attractiveness for Global Firms” (La conectividad aérea impulsa el atractivo urbano para empresas globales), fue publicado recientemente en la revista Nature Cities y ofrece orientaciones valiosas para planificadores y responsables de políticas públicas, al destacar la conectividad aérea de alta calidad como una palanca estratégica para sostener la competitividad y preparar el crecimiento urbano frente al futuro.
Entre los principales hallazgos se encuentran: la conveniencia de los vuelos impulsa la inversión extranjera, ya que un mayor número de escalas está asociado con una menor cantidad de subsidiarias establecidas en una ciudad; la posición de una ciudad dentro de la red aérea global —y no simplemente el número de rutas que opera— resultó ser el predictor más sólido de cuántas subsidiarias extranjeras atrae; y los sectores intensivos en conocimiento, como finanzas, consultoría y tecnología, son especialmente sensibles a la calidad de la conectividad aérea.
Se trata del análisis global más completo hasta la fecha, al integrar 7.5 millones de registros empresariales con 30 años de datos de vuelos internacionales en más de 800 ciudades de 142 países.
Además es una instantánea ilustrativa de la red aérea global en 2019 y principales hubs según centralidad de vector propio. Los nodos representan ciudades con aeropuerto y los enlaces corresponden a rutas directas, mientras que el tamaño y color del nodo resaltan las ciudades más centrales según la métrica de centralidad de vector propio.
“La investigación rigurosa y basada en datos sobre conectividad es esencial para comprender las fuerzas que moldean nuestras ciudades y economías, y para revelar la infraestructura invisible que posibilita los negocios globales. A medida que las ciudades se vuelven más interconectadas y buscan evolucionar hacia hubs globales, los hallazgos de investigaciones interdisciplinarias a gran escala como esta serán fundamentales para orientar un crecimiento sostenible”, señaló Fabio Duarte, investigador principal en M3S, director asociado del Senseable City Lab del MIT y coautor corresponsal del estudio.
El estudio permitió observar cómo las mejoras en las redes de transporte aéreo influyen en la expansión de las multinacionales hacia nuevas ciudades.
La investigación combina registros empresariales de la base de datos Orbis con información de vuelos internacionales de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) durante tres décadas, de 1993 a 2023.
Primero, el estudio evaluó la conectividad bilateral, es decir, el número de vuelos directos e indirectos entre las ciudades donde se ubican las empresas matrices y sus subsidiarias.
Posteriormente, para analizar la conectividad global, los investigadores examinaron patrones en la red aérea mediante métricas de centralidad de redes, incluyendo grado (número de conexiones directas), cercanía (facilidad con la que una ciudad puede alcanzar otras con pocas escalas), intermediación (frecuencia con la que una ciudad actúa como punto de conexión entre otras) y centralidad de vector propio (considera tanto las rutas de una ciudad como la conectividad de los destinos enlazados).
El estudio concluyó que la conectividad bilateral, junto con las métricas de grado, intermediación y vector propio, desempeñan un papel significativo en la decisión de dónde las multinacionales establecen subsidiarias.







