
SITA fue reconocida oficialmente como Great Place to Work, un distintivo que respalda una cultura organizacional construida sobre el cuidado, la confianza y la conexión entre sus colaboradores, en un entorno laboral que suele ser percibido como impersonal o agotador. El reconocimiento valida una apuesta sostenida por colocar a las personas en el centro de la operación.
Este compromiso se refleja en la experiencia cotidiana del equipo: la mayoría del personal se siente orgulloso de su trabajo, cómodo siendo auténtico y respaldado por líderes que confían en su capacidad para cumplir con sus responsabilidades sin una supervisión constante. Además, la cultura de SITA permite atender asuntos personales con libertad, lo que evidencia un respeto real por la vida personal y el bienestar integral.
Actualmente, 28 oficinas de SITA en todo el mundo ostentan esta certificación, reflejo de un compromiso global con poner a las personas en el centro. En SITA, el enfoque social del modelo ESG (ambiental, social y de gobernanza) es parte esencial del negocio, priorizando el bienestar, la equidad, la flexibilidad y los momentos cotidianos que hacen sentir a los empleados valorados tanto dentro como fuera del trabajo.
De acuerdo con la encuesta Trust Index de Great Place to Work, el 79% de los empleados considera que SITA es un excelente lugar para trabajar, y un 88% dice sentirse bienvenido. Además, el 87% se siente orgulloso de contar que trabaja en SITA, cifras que superan los promedios del sector.
“La grandeza de un lugar de trabajo no está en una etiqueta, sino en sentir que importas. Nuestras personas están en el corazón de cada decisión que tomamos”, afirmó Alina Ionescu, directora de Personas en SITA.
“Esta certificación refleja sus voces, el cuidado mutuo y la comunidad que construyen cada día. Nos enfocamos en desarrollar talento, fomentar el alto rendimiento y apoyarnos desde la inclusión y el liderazgo ético, y eso se nota en el orgullo que sienten”, añadió.
La cultura de SITA cobra vida a través de equipos solidarios, líderes que escuchan, flexibilidad que respeta la realidad de cada persona y oportunidades constantes de aprender, crecer e innovar sin temor. Esta mentalidad centrada en las personas también se extiende fuera de la oficina, con actividades de voluntariado y participación comunitaria que permiten a los empleados generar un impacto real mientras fortalecen sus vínculos con colegas.
La empresa destacó que este reconocimiento no marca una meta, sino el reflejo de una cultura que los propios empleados siguen construyendo y reforzando. Para quienes ya forman parte de SITA, es una confirmación de que están en un entorno humano y auténtico; para quienes buscan unirse, es una señal clara de que aquí las personas realmente importan y que todos pueden encontrar un lugar donde pertenecer.







