
El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) compró seis aviones Boeing 737 mediante un contrato con valor aproximado de 140 millones de dólares (mdd) para así realizar vuelos de deportación, publicó The Washington Post.
La adquisición le permitirá a la dependencia operar su propia flota en lugar de depender de aerolíneas chárter privadas como lo venía haciendo.
De acuerdo a la información del medio estadounidense, la operación se financia mediante una partida presupuestaria de 170 mil mdd aprobada recientemente por el Congreso y destinada a la agenda fronteriza y migratoria de la administración de Donald Trump.
Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, publicó en su cuenta de X que los aviones permitirán al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a operar de manera más efectiva y se puede esperar un ahorro de 279 mdd para los contribuyentes debido a la optimización de patrones de vuelo.
The Washington Post agrega que el contrato fue adjudicado a Daedalus Aviation, una empresa registrada en Virginia y de acuerdo.
Hasta la fecha, ICE Air Operations (la división aérea) gestionaba la logística de repatriación mediante acuerdos con compañías de vuelos chárter, lo que otorgaba flexibilidad para escalar la capacidad según la demanda sin asumir los costos fijos de mantenimiento y tripulación propios de una aerolínea.
La meta declarada por la administración Trump es llegar a un millón de deportaciones al finalizar el primer año de gestión y de acuerdo a datos del DHS actualmente hay cerca de 66 mil inmigrantes en centros de detención.
En su comento se exploró la posibilidad de adquirir aeronaves a Spirit Airlines, pero la transacción no prosperó debido a que los aviones en cuestión no eran propiedad directa de la aerolínea.







