
La Asociación de Aerolíneas Regionales Europeas (ERA) publicó un nuevo estudio titulado Reducir emisiones sin reducir conexiones: cómo hacer que ReFuelEU funcione para todas las aerolíneas europeas, en el que advierte que la implementación desigual del Reglamento ReFuelEU está generando desventajas estructurales para las aerolíneas regionales y, por ende, para los destinos que atienden.
La investigación revela que el suministro de Combustible Sostenible de Aviación (SAF) está altamente concentrado en los grandes aeropuertos, dejando a muchos aeropuertos pequeños sin acceso, lo que expone a las comunidades más remotas de Europa a un aumento de costos, cargas regulatorias adicionales y una reducción de la conectividad aérea.
Los directores ejecutivos de las aerolíneas miembros de ERA subrayan que, aunque el sector está plenamente comprometido con el objetivo de alcanzar emisiones netas cero de CO2 para 2050, la actual forma de implementación de ReFuelEU corre el riesgo de penalizar a las aerolíneas pequeñas y regionales, aislando a las comunidades que dependen de sus servicios.
“La transición ecológica de Europa no puede lograrse a costa de la cohesión territorial regional. Si ReFuelEU continúa en su rumbo actual, Europa corre el riesgo de ver aerolíneas quebrar y perder conectividad aérea vital”, afirmó Montserrat Barriga, directora general de ERA.
De acuerdo con la hoja de ruta Destino 2050, el SAF se considera la fuente principal para lograr la reducción de emisiones en el sector aéreo. El reglamento ReFuelEU obliga a los proveedores a mezclar proporciones crecientes de SAF, comenzando con un 2% en 2025 y alcanzando el 70% para 2050.
Sin embargo, los miembros de ERA reportan que la implementación temprana es fragmentada e inequitativa, obligando a las aerolíneas a rediseñar sus redes de rutas y amenazando la viabilidad de algunos servicios. Entre los principales problemas identificados se encuentran, el acceso inequitativo pues el suministro de SAF se concentra en los grandes centros de conexión, dejando a los aeropuertos regionales sin abastecimiento y sin posibilidad de acreditar el uso de SAF.
También aparecen las distorsiones de costos porque los recargos opacos y precios empaquetados están elevando los costos para las aerolíneas pequeñas con menor poder de compra.
Asimismo se incluyen las trampas de cumplimiento ya que las reglas de reporte complejas e inconsistentes afectan de manera desproporcionada a los operadores regionales.
Y finalmente señalan los riesgos operativos ya que el Artículo 5 (la llamada “regla anti-tanqueo”) está generando impactos no deseados en términos de seguridad y costos en rutas esenciales, sin ofrecer beneficios ambientales para aeronaves pequeñas.
La ERA insta a los legisladores de la Unión Europea a revisar con urgencia el Reglamento ReFuelEU para garantizar que el despliegue del SAF se realice de manera justa y eficiente en todas las regiones. Además, solicita que se alinee su implementación con las prioridades de financiación del Plan de Inversión en Transporte Sostenible (STIP).
Un marco normativo revisado permitiría acelerar el uso de SAF, fortalecer la competencia, lograr reducciones reales de emisiones y proteger la conectividad aérea esencial para Europa.







