
La posible caída en la demanda de viajes en Estados Unidos debido a la actual incertidumbre macroeconómica podría provocar que las aerolíneas de bajo costo vean complicaciones en el pago por sus aviones nuevos.
La semana pasada algunas operadoras de dicho país reconocieron que la demanda para la primavera ha sido más fuerte de lo esperado, pero el conflicto armado en el Medio Oriente ha aumentado el precio del combustible para aviones por encima de los 200 dólares por barril, reportó Reuters.
Ante ello, United ya informó que recortará su capacidad un 5% para el segundo y tercer trimestre de 2026, lujo que por su parte no puede darse Frontier, pues el éxito de las aerolíneas de bajo costo depende mucho de la actividad constante de sus aviones.
Las aeronaves más eficientes son las más nuevas y costosas y si la demanda comienza a debilitarse, es financieramente complicado dejarlas en tierra, señaló Michael Linenberg, analista de Deutsche Bank.
“Es mucho más costoso para una aerolínea inmovilizar un avión nuevo que uno más antiguo que ya está completamente depreciado y sin cargas financieras”, dijo el especialista, añadiendo que si los precios del combustible se duplican, operar una aeronave que es 15% más eficiente que la generación anterior no compensa el impacto financiero.
Frontier vio una caída del 11% (929 millones de dólares) en sus gastos de combustible en 2025; sin embargo, el gasto por arrendamiento de aeronaves aumentó 11% a (748 millones de dólares) en el mismo periodo, a medida que incorporó nuevos aviones.
Al ser consultado respecto a la situación, un portavoz de la aerolínea dijo que desde dentro confían en su capacidad para enfrentar el actual entorno volátil de precios del combustible. A diciembre de 2025, aproximadamente el 85% de la flota de Frontier estaba compuesta por aeronaves más eficientes de la familia Airbus A320neo.







