
La compañía finlandesa Neste y el Grupo Cathay alcanzaron un acuerdo para el suministro de Neste MY Sustainable Aviation Fuel (Combustible Sustentable de Aviación, SAF) destinado a las operaciones del grupo en tres regiones estratégicas: Europa, Estados Unidos y Asia-Pacífico. Este acuerdo permite al Grupo Cathay escalar el uso de SAF como parte de su compromiso con la descarbonización de la aviación.
Aprovechando la infraestructura global de suministro de SAF de Neste, la empresa ha estado entregando combustible sostenible mezclado para vuelos de Cathay Pacific desde el Aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol (Europa) y el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (Estados Unidos).
Además, Neste ha proporcionado SAF en el Aeropuerto Changi de Singapur para operaciones de Air Hong Kong, aerolínea de carga propiedad del Grupo Cathay. En todos los casos, el SAF se suministra integrado en los sistemas de abastecimiento de los aeropuertos, mezclado con turbosina convencional.
“Aliarnos con Neste representa un paso clave hacia nuestra visión compartida de descarbonizar el transporte aéreo. Esta colaboración forma parte de nuestra estrategia multifacética para acelerar la adopción de SAF en nuestra red global, reforzando nuestro compromiso con la innovación y la sostenibilidad, y asegurando un impacto tangible para nuestros clientes y la industria. El SAF continúa siendo la solución más viable actualmente para abordar las emisiones de vuelo”, señaló Kristof Van Passel, jefe de Operaciones de Compras y Sostenibilidad de Cathay Pacific.
Por su parte, Mario Mifsud, vicepresidente de Ventas y Comercio de Combustibles Renovables para EMEA y APAC en Neste, afirmó que están orgullosos de apoyar al Grupo Cathay en su objetivo de reducir emisiones de gases de efecto invernadero mediante el suministro de Neste MY SAF.
“Nuestras capacidades globales de producción y distribución permiten a aerolíneas internacionales como Cathay aumentar el uso de SAF, una herramienta clave para reducir emisiones en la aviación. Al mismo tiempo, permite a sus clientes reducir la huella de carbono de sus viajes y operaciones logísticas”, añadió.
El SAF de Neste se elabora a partir de residuos y materias primas renovables, como aceite de cocina usado y grasas animales residuales. Está certificado para uso comercial y puede mezclarse hasta en un 50% con turbosina convencional, funcionando sin modificaciones en motores ni infraestructura de abastecimiento.
Actualmente, Neste cuenta con una capacidad global de producción de 1.5 millones de toneladas anuales de SAF, con planes de expansión hasta 2.2 millones de toneladas en 2027. En su conjunto, la compañía espera alcanzar una capacidad total de 6.8 millones de toneladas anuales de combustibles renovables hacia ese mismo año.







