
El pasado 2 de junio, coincidiendo con la fiesta del balompié mundial, dio inicio el aterrizaje de forma regular de los Airbus A330 de la aerolínea española Iberia en el Aeropuerto Internacional “Mariano Escobedo” de Monterrey, Nuevo León, adornando su oferta de aerotransporte, tal y como suele hacerlo en los aeropuertos en los que opera, poniéndole presión a una Aeroméxico que se mantenía como la única aerolínea ofreciendo vuelos directos a Europa desde Monterrey (Madrid y París).
Los aviones de Iberia, como ahora es el caso en Monterrey, son la gran estrella en las operaciones en aeropuertos como Guatemala, La Habana, Managua, Santo Domingo y San Salvador.
Algo que suma con las operaciones de Iberia en Monterrey tiene que ver con el fecho de que ese aeropuerto es la principal base de operaciones de la mexicana Viva con la que tiene un acuerdo para realizar vuelos de código compartido, potencializando conexiones ahora también en norte del país.
De esta manera, Iberia llega a 4 destinos que ha servido en su historia en nuestras terminales aéreas: Ciudad de México, Cancún, Guadalajara y ahora la Sultana del Norte, que se dice fácil, también tiene vuelos directos a Seúl, Corea del Sur y Tokio, Japón, estos últimos operados por Aeroméxico, colocando al crecientemente modernizado y ampliado “Mariano Escobedo” en el top 3 de los aeropuertos mexicanos con oferta de aerotransporte regular de vuelos de larga distancia, a la que debemos sumar una cantidad interesante de vuelos a Canadá, Estados Unidos, Colombia y Panamá. Y lo que sigue…
La verdad es que me parece una maravillosa idea ir olvidándonos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México como un indispensable punto de aterrizaje de los vuelos transpacíficos y transatlánticos regulares en el país. Cancún ya lo ha hecho espectacularmente en el segmento de la demanda turística natural; Tijuana lo intenta con sus vuelos a China aprovechando su ubicación geográfica, mientras que Guadalajara y Querétaro presumen actualmente vuelos directos a Madrid, tal y como lo han hecho San José del Cabo y Puerto Vallarta no solamente a la capital española, sino también a otros destinos europeos.
Pero volvamos a esos hermosos Airbus A330 en los rumbos de Apodaca, Nuevo León, una de cuyas operaciones he atestiguado ya presencialmente. La verdad es que habiendo seguido tan de cerca la evolución de los vuelos transatlánticos como este columnista lo ha hecho, se siente una emoción muy especial ver aterrizar por esos lares a los aviones de Iberia. Y es que la de bandera española, ¡eso sí!, pero con capital también inglés, no es una operadora cualquiera, como tampoco lo es un aeropuerto “Mariano Escobedo” que queda claro se está transformando cualitativa y cuantitativamente para atender la demanda de aviación comercial nacional e internacional de la que no deja de ser considerada por muchos, comenzando por los propios regios, la ciudad más dinámica económicamente hablando de México y que por ende no nos debe sorprender tenga la capacidad de hacer rentable tanto vuelo a Europa y Asia.
Saludemos entonces las operaciones regulares de Iberia en Monterrey y lo más importante: hagamos votos para que las mismas se consoliden y resulten rentables en beneficio de la conectividad aérea de esa región, felicitando de paso por ello a los administradores de esa infraestructura.
Sobra decir que estaremos pendientes de su evolución.
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