
El Gobierno de Australia autorizó el Plan Maestro del Aeropuerto de Brisbane 2026, documento que fija el desarrollo de la terminal aérea durante las próximas dos décadas.
La decisión establece la ruta de crecimiento de la infraestructura y alinea la operación del aeropuerto con el aumento de la demanda en el sureste de Queensland.
El proyecto incorpora inversiones, cambios en el uso del suelo y nuevas capacidades operativas para atender el tráfico aéreo internacional y doméstico.
Catherine King, ministra de Infraestructura, Transporte, Desarrollo Regional y Gobierno Local, otorgó la aprobación tras un proceso de consulta pública y revisión técnica.
Con esta medida, la administración federal respalda la expansión del aeropuerto como un eje de conectividad para el estado, con impacto en comercio, turismo y movilidad. El plan también se integra con políticas nacionales de transporte y desarrollo regional.
A su vez, el director ejecutivo del aeropuerto de Brisbane, Gert‑Jan de Graaff, se refirió al aval oficial y al alcance del proyecto.
“Este Plan Maestro establece nuestra visión a 20 años para el Aeropuerto de Brisbane, lo que nos permitirá fortalecer la conectividad, impulsar el turismo y el comercio de Queensland y apoyar la creación de empleo durante las próximas décadas”, agregó.
El directivo vinculó el crecimiento urbano con la planificación aeroportuaria y detalló la inversión prevista.
“Este plan garantizará que el aeropuerto de Brisbane siga siendo una puerta de entrada de clase mundial, ya que invertiremos más de 5 mil millones de dólares (mdd) sólo en los próximos cinco años. Además, seguimos colaborando con Airservices Australia, que diseña y gestiona el espacio aéreo australiano, con el objetivo de lograr un enfoque equilibrado que proporcione servicios de aviación esenciales minimizando al mismo tiempo el impacto en nuestra comunidad”, añadió.
El Plan Maestro define la expansión de terminales, áreas comerciales, hoteles y servicios dentro del recinto aeroportuario. El documento prevé una mayor capacidad operativa y mejoras en la experiencia de los pasajeros, con más opciones de transporte terrestre y conexiones con la red urbana.
El aeropuerto funciona como principal puerta de entrada a Queensland y concentra rutas hacia Asia, América y otras regiones, lo que incrementa la presión sobre su infraestructura.
Las proyecciones estiman que la terminal podrá atender a más de 50 millones de pasajeros en un plazo de dos décadas, en paralelo con el crecimiento demográfico de Brisbane y del estado.
El desarrollo implicará un aumento de la fuerza laboral dentro del aeropuerto, que pasará de 25,000 a 50,000 empleos. El plan incluye la adopción de combustibles de aviación sostenibles y la incorporación de tecnologías vinculadas a aeronaves eléctricas y de hidrógeno, en línea con la transición energética del sector aéreo.







