• Aerolíneas
  • Aeronáutica
  • Aeropuertos
  • Columnistas
  • Organismos
  • Aeroespacial
  • Innovación
  • Normatividad
  • Fuerza Aérea
No Result
View All Result
  • Aerolíneas
  • Aeronáutica
  • Aeropuertos
  • Columnistas
  • Organismos
  • Aeroespacial
  • Innovación
  • Normatividad
  • Fuerza Aérea
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Home Opinión Café Espacial

ALCE y el desafío de construir autonomía espacial regional

Fermín Romero by Fermín Romero
27 febrero, 2026
5
SHARES
EnviarCompartirCompartir

El pasado 20 de febrero de 2026 marcó un hito para la colaboración en ciencia y tecnología espacial en la región latinoamericana. La primera Asamblea General de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), celebrada en el Palacio de Gobierno de Querétaro, Querétaro, reunió a los 12 Estados miembros (que han ratificado el Convenio Constitutivo de la ALCE) con una agenda clara: definir el rumbo de una política espacial para los países participantes en la ALCE. Más que un acto protocolario del inicio oficial de la etapa operativa de la organización, el encuentro simbolizó la voluntad de los 12 países de América Latina y el Caribe de pasar de la cooperación puntual a la construcción de una verdadera autonomía espacial regional. La participación de países está abierta a todos los estados latinoamericanos y caribeños que expresen su voluntad de integrarse.

 

En 2020, México y Argentina impulsaron la creación de la ALCE, sumándose Bolivia, Ecuador, El Salvador y Paraguay en sus inicios. El Convenio Constitutivo (acta legal fundacional de la ALCE), fue firmado (por 19 países) el 18 de septiembre de 2021 en México, en el marco de la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC, un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política que agrupa a los 33 países de la región. Creada en 2010 en México, busca profundizar la integración, la cooperación y la unidad, proyectando una voz común ante desafíos globales como la pobreza, la migración y la seguridad); los primeros miembros que ratificaron el convenio constitutivo fueron México, Venezuela, Dominica, Santa Lucía y Nicaragua. El Convenio fue publicado en el Diario Oficial de la Federación y entró en vigor el 27 de octubre de 2024, tras cumplirse los requisitos de firma y ratificación de al menos 11 Estados miembros fundadores (Art. 17 del Convenio Constitutivo): México, Antigua y Barbuda, Belice, Cuba, Dominica, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Venezuela.

El Convenio Constitutivo (marco jurídico interno para el funcionamiento) define los objetivos, estructura organizativa (Asamblea, Secretaría General), membresía y actividades prioritarias de la ALCE, incluyendo cooperación científica, desarrollo tecnológico, transferencia de capacidades y aplicaciones espaciales pacíficas en beneficio de la región.

 

En un contexto global marcado por la creciente competencia tecnológica caracterizada por la nueva carrera espacial y el NewSpace, las mega constelaciones satelitales, la militarización del espacio, la gestión del tráfico espacial y la concentración de capacidades en un reducido número de potencias, la ALCE surge como una apuesta estratégica de países de la región, para impulsar el desarrollo espacial de manera coordinada y sostenible; consolidando un viejo anhelo esbozado originalmente en las actas finales de las 4ª, 5ª y 6ª ediciones de la Conferencia Espacial de las Américas (CEA).

 

Aunque no se difundió un acta final firmada el 20 de febrero, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió el Comunicado de prensa No. 030/2026, documento oficial que confirma que, durante la sesión en Querétaro, encabezada por el canciller Juan Ramón de la Fuente y el gobernador Mauricio Kuri, se destaca que la ALCE transita de ser un proyecto diplomático a un organismo operativo con sede técnica y administrativa que se enfocará en la prevención de desastres naturales, vigilancia ambiental y seguridad alimentaria; alcanzándose los siguientes acuerdos:

 

  • Adopción del marco jurídico interno que regirá el funcionamiento de la Agencia. Se aprobó por consenso el reglamento interno y el marco jurídico que regirá el funcionamiento operativo, financiero y administrativo de la ALCE.
  • Definición de objetivos y programa de trabajo inicial consensuado por los 12 países miembros.
  • Elección de México como presidente de la Asamblea y designación de Óscar Freddy González, CEO de la empresa de imágenes satelitales Vemasmas como primer secretario general.
  • Establecimiento de la Secretaría General en el Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas (CENTA), en Colón, Querétaro, que da cuenta del inicio formal de operaciones de la ALCE.

 

Significado para el desarrollo del sector espacial de México y América Latina

México:

  • Consolida su papel como líder regional en el sector espacial, aprovechando la infraestructura de Querétaro y su ecosistema industrial.
  • Refuerza la visión de soberanía tecnológica y científica planteada por la Cancillería mexicana.
  • Genera oportunidades para vincular academia, industria y gobierno (triple hélice) en proyectos espaciales conjuntos.

América Latina y el Caribe:

  • La ALCE representa el inicio de un esfuerzo de integración regional en ciencia y tecnología espacial, similar a la Agencia Espacial Europea (ESA), que en 2025 cumplió 50 añ
  • Permite compartir recursos y talento regional para generar capacidades propias en satélites, datos y aplicaciones; reduciendo la dependencia del exterior.
  • Abre la puerta a generar conjuntamente proyectos de observación de la Tierra, telecomunicaciones, navegación satelital y exploración científica, con impacto en seguridad, agricultura, gestión ambiental, alertas tempranas para la gestión de riesgos y conectividad.
  • Integrar a gobiernos, universidades y empresas en un ecosistema espacial regional.
  • Posicionar a la región como actor relevante en la gobernanza espacial internacional.

.

La ALCE es una apuesta por el futuro científico, tecnológico y geopolítico de América Latina, y su éxito dependerá de la capacidad del secretario general de convertir acuerdos en proyectos concretos y sostenibles. Para una región como la latinoamericana y caribeña, hablar de autonomía espacial no implica aislamiento, sino capacidad de decisión que supone al menos tres dimensiones fundamentales: tecnológica, institucional y geopolítica.

 

  1. Autonomía tecnológica.

La región cuenta con experiencia acumulada en el desarrollo y operación de satélites, así como en aplicaciones espaciales vinculadas a telecomunicaciones, observación de la Tierra y gestión de desastres. Sin embargo, la dependencia de lanzadores, componentes críticos y servicios externos sigue siendo significativa. La ALCE enfrenta el reto de articular capacidades nacionales espaciales dispersas, promover cadenas de valor regionales y fortalecer la transferencia de conocimiento y tecnología. La creación de programas conjuntos de investigación, estándares compartidos y plataformas comunes permitirá en el futuro inmediato reducir duplicidades y potenciar economías de escala hacia un ecosistema espacial regional.

 

  1. Autonomía institucional.

La primera Asamblea General en Querétaro evidencia la necesidad de consolidar una gobernanza clara, estable y financieramente viable. La sostenibilidad del proyecto dependerá de compromisos presupuestarios firmes, mecanismos transparentes de toma de decisiones y una agenda estratégica a mediano y largo plazo. La ALCE debe promover el equilibrio en las asimetrías entre los países con mayor desarrollo espacial y aquellos que recién comienzan (además de las agendas nacionales diversas), garantizando que todos encuentren beneficios tangibles en la cooperación regional. Lo anterior, representa un gran reto para el primer secretario general de la ALCE quien deberá, mediante diplomacia espacial, articular intereses nacionales a través de proyectos conjuntos con un impacto regional en el desarrollo espacial. Es importante que integre un equipo multidisciplinario de expertos para alcanzar los objetivos del plan de trabajo aprobado, concretar los proyectos planteados y proyectar dicho plan con visión de largo plazo que impulse el desarrollo de capacidades espaciales regionales, la formación de capital humano especializado, infraestructura espacial, ampliar la colaboración intra y extra regional (iniciando con los participantes de la primera Asamblea, directivos de las agencias espaciales de España y Corea del Sur); que coloquen a la región en un lugar relevante en la comunidad espacial global.

 

  1. Autonomía geopolítica.

El espacio, como lo he subrayado en diversas colaboraciones previas, se ha convertido en un terreno clave para la seguridad, la competitividad y la influencia internacional. En este contexto, la ALCE puede actuar como interlocutor regional frente a otras agencias y bloques espaciales, defendiendo intereses comunes en foros multilaterales como la UN COPUOS e UIT y, negociando acuerdos de cooperación desde una posición más sólida. La autonomía regional no excluye alianzas estratégicas; por el contrario, las fortalece al basarse en capacidades propias y objetivos compartidos.

 

A estos desafíos se suma un componente esencial: el capital humano. Sin una política coordinada de formación, retención de talento e impulso a la industria espacial, la autonomía será difícil de sostener. La asamblea de 2026 abre la puerta a programas educativos regionales y a la vinculación con universidades y centros de investigación, pasos indispensables para construir una base científica regional robusta.

 

La primera Asamblea General de la ALCE en Querétaro representa el punto de partida de una etapa decisiva. La construcción de autonomía espacial regional es un proceso complejo que exige tres elementos fundamentales voluntad política, inversión sostenida y visión estratégica; en los que el secretario general deberá empeñar todo su esfuerzo. No se trata únicamente de lanzar satélites, sino de consolidar capacidades propias que impacten en el desarrollo económico, la inclusión digital, la gestión ambiental y la resiliencia ante los desastres provocados por fenómenos naturales, cuestión común en la región.

 

El futuro de la ALCE debe cimentarse en un pragmatismo técnico (construcción de una capacidad operativa real mediante la ejecución de proyectos concretos) más que en la retórica diplomática y política. A diferencia de otros organismos regionales, la ALCE que inicia oficialmente operaciones este 2026, nace con una sede física de alta tecnología (CENTA) y un titular proveniente de la industria privada. El ámbito en el que se desempeña sugiere que la ALCE adoptará un enfoque en proyectos satelitales concretos y comercialmente viables. Si la ALCE logra entregar el primer proyecto regional de monitoreo climático antes de 2028, podrá consolidar el motor del sector espacial; de lo contrario, la dispersión presupuestaria de los países miembros será su mayor riesgo hacia el estancamiento; por lo que estamos en el momento crucial para establecer prioridades, credibilidad institucional y alianzas (gubernamentales, académicas y privadas). Esta de más decir que México en la ALCE tiene una oportunidad histórica de liderar este proceso, pero el éxito dependerá de la capacidad del secretario general para articular gobiernos, universidades y empresas en un ecosistema espacial regional sólido y en la atracción de recursos financieros sostenibles más allá de las aportaciones estatales.

 

Si la ALCE logra traducir los consensos iniciales en proyectos concretos y medibles, sin duda podrá convertirse en un referente de cooperación Sur-Sur y en un instrumento clave para reducir brechas tecnológicas; para lo cual debe establecer alianzas estratégicas con organismos regionales como la CEPAL, CELAC, SELA, CEA, CRECTEALC, SELPER y multilaterales como la COPUOS, UIT, PNUD, Banco Mundial, BID (para movilizar fondos multirregionales), etc. El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad, situar a América Latina y el Caribe como actor relevante en la gobernanza y la economía del espacio, con una voz propia y una aspiración compartida.

 

Si bien, en la sinergia institucional en la primera Asamblea se destacó que la ALCE cuenta con el respaldo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), es importante que la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), Economía y Defensa Nacional también apoyen el fortalecimiento de la ALCE, como también lo pueden hacer la CONAE (Argentina) e INVAP, entre otras entidades públicas, académicas, de investigación y privadas en la región; además de establecer alianzas con agencias espaciales maduras (europeas, asiáticas, norteamericanas).

 

El inicio de operaciones de la ALCE significa que América Latina y el Caribe han dado un paso histórico hacia la construcción de una soberanía tecnológica compartida. No se trata solo de ciencia y exploración espacial, sino de un proyecto político y estratégico. A través de proyectos conjuntos, intercambios académicos y redes de investigación, la ALCE puede contribuir al fortalecimiento del ecosistema científico de países con capacidades emergentes en tecnología espacial. Esto incluye la formación de personal especializado, cooperación universitaria y estímulo de innovación en industrias relacionadas para impulsar un ecosistema espacial regional mediante el NewSpace latinoamericano que -fundado en PyMES y Startups espaciales- tendrá un cliente ancla y un marco regulatorio unificado para exportar servicios tecnológicos, a través de la promoción de  transferencia tecnológica y formación de talento local en ciencia de datos satelitales, ingeniería aeroespacial y gestión de programas espaciales.

 

Se espera que el secretario general, con perfil tecnológico, al provenir del sector privado y liderar una empresa enfocada en nanosatélites y drones, su enfoque no será burocrático, sino de resultados técnicos, visión de negocios de alto impacto y eficiencia de costos. Toda vez que entiende la cadena de valor desde el diseño de software hasta la integración de hardware, lo cual es vital para dialogar con los científicos de las diversas agencias regionales (AEB de Brasil, CONAE de Argentina, AEM de México). Una actuación adecuada posibilitará la creación de redes regionales de startups, proveedores tecnológicos y programas de educación espacial que robustezcan el ecosistema espacial regional en el mediano y largo plazo.

 

En el contexto geopolítico la competencia global en la industria espacial y la capacidad de atraer inversión y cooperación internacional serán factores críticos para la ALCE, no obstante, la inercia conjunta fortalece el multilateralismo latinoamericano y caribeño, posicionando a la región con una voz coordinada en foros internacionales de ciencia y tecnología, Internet, espacio y seguridad (a través del GRULAC en la UN COPUOS y en otros foros como la IAF). El papel del secretario general debe enfocarse en equilibrar los intereses de las naciones con niveles de desarrollo espacial muy dispares y sortear las tensiones ideológicas que a veces frenan la integración regional. Para México, esto refuerza su liderazgo diplomático y su papel como sede del organismo, además de que se puede perfilar la creación de programas de posgrado regionales y estancias de investigación en el CENTA y la UNAQ, con miras a formar capital humano especializado y retener talento; para ello es importante generar sinergias locales y regionales con entidades promotoras de educación espacial como el COMEA (que agrupa a las principales universidades del  país con carreras relacionadas con el espacio), la ANUIES, el CRECTEALC afiliado a las Naciones Unidas, el SELPER, la Fundación Acercándote al Universo (FAU) y la RELACA Espacio.

 

Por el bien del sector espacial latinoamericano, el liderazgo y diplomacia mexicanos, deseo que el secretario general cuente con los recursos (humanos, financieros y materiales), visión y respaldo necesarios para lograr escalar de nivel a la ALCE y entregar avances significativos al siguiente secretario en el proceso evolutivo de la agencia regional.

 

“Los  artículos firmados  son  responsabilidad  exclusiva  de  sus  autores  y  pueden  o  no reflejar  el  criterio  de  A21”

Tags: Querétaro

Noticias Relacionadas

Inicia Iberojet operaciones en el Aeropuerto Internacional de Querétaro

Inicia Iberojet operaciones en el Aeropuerto Internacional de Querétaro

22 diciembre, 2025
Aerobreves

Aerobreves

27 noviembre, 2025
Firma convenio Querétaro para promover vuelo a ese estado desde Madrid

Firma convenio Querétaro para promover vuelo a ese estado desde Madrid

30 mayo, 2025
Inauguran DHL Express México su hub aéreo más grande de América Latina en Querétaro

Inauguran DHL Express México su hub aéreo más grande de América Latina en Querétaro

14 marzo, 2025
Next Post
Reconocen al Aeropuerto de Tampico entre los cinco mejores del país

Reconocen al Aeropuerto de Tampico entre los cinco mejores del país

Abre ANAC Brasil consulta pública para modernizar equipos de inspección en aeropuertos

Abre ANAC Brasil consulta pública para modernizar equipos de inspección en aeropuertos

Más Leídas

  • El Viacrucis del AIFA

    El Viacrucis del AIFA

    5 shares
    Share 2 Tweet 1
  • Suspende Qatar Airways operaciones de su flota A380 por conflicto en Medio Oriente

    5 shares
    Share 2 Tweet 1
  • Mexicana de Aviación: ¿Un proyecto fallido

    5 shares
    Share 2 Tweet 1
  • Invierte OMA 8 mil mdp para convertir a Monterrey en principal hub del país

    5 shares
    Share 2 Tweet 1
  • La tarde en que mi hija me preguntó ¿Por qué es la primera vez que una mujer va ir a la Luna?

    5 shares
    Share 2 Tweet 1
  • Seguridad de la Aviación Civil: Más allá de los privilegios

    5 shares
    Share 2 Tweet 1

Categorías

  • Aerolíneas
  • Aeronautica
  • Aeropuertos
  • Opinión
  • Organismos
  • Aeroespacial
  • Innovación
  • Normatividad
  • Fuerza Aerea
  • Aerolíneas

Otros Enlaces

Contacto
Media Kit
Aviso de Privacidad
Política de cookies

© 2025 A21 - Todos los derechos reservados.

Consentimiento de uso de cookies

Para ofrecer la mejor experiencia, utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. Su consentimiento para estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o los identificadores únicos en este sitio. La falta de consentimiento o la revocación del mismo podrían afectar negativamente a ciertas características y funciones.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
View All Result
  • Aerolíneas
  • Aeronáutica
  • Aeropuertos
  • Columnistas
  • Organismos
  • Aeroespacial
  • Innovación
  • Normatividad
  • Fuerza Aérea

© 2023 T21. Todos los derechos reservados