
Dentro del Aeropuerto Internacional de Montevideo, Uruguay, se encuentra la llamada “Ciudad de Carga América Latina”, mejor conocida como Latin America Cargo City (LACC), que funciona como una plataforma logística multimodal.
En entrevista con A21, Bruno Güella, gerente general de Ciudad de Carga América Latina, explicó que esta plataforma permite que empresas globales se instalen ahí con sus stocks para distribuirlos en la región.Dijo que este concepto va más allá de lo que representa una terminal de carga aérea tradicional, ya que no solo atienden las importaciones y exportaciones que se realizan vía aérea, sino que también reciben mercancías que permanecen en sus instalaciones para, posteriormente, distribuirlas a distintos puntos de la región.Entrevistado en el marco del Foro Comercial Aeroportuario ACI-LAC 2026, realizado en la Ciudad de México en días pasados, el gerente general del LACC, explicó que ahí no solo reciben mercancías vía aérea, si no que también lo hacen por el puerto, donde almacenan y envían la carga por avión o por camión. “No estamos limitados a operar con la carga aérea solamente”.Recordó que este concepto de plataforma logística regional surgió cuando el Aeropuerto de Montevideo pasó a manos privadas y, entre las facultades que se le otorgaron, estuvo la posibilidad de beneficiarse de un régimen similar al de una zona franca.Puntualizó que ese esquema hoy por hoy no existe en América Latina, donde las empresas obtienen beneficios tributarios por instalarse ahí.
Güella dijo que desde ahí se distribuye a muchas partes, aunque su zona principal es el área de influencia como son Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Bolivia y tienen clientes que distribuyen a Perú, Colombia y Venezuela y precisó que su mercado está en un radio de 2 a 3 horas de vuelo en avión desde Montevideo.
Mencionó que están en el entorno de las 35 mil toneladas de carga aérea anuales. “No es un aeropuerto comparado con otros de la región que atienden mercados mucho más grandes. Si bien tenemos el dato de las toneladas, no es el dato que más nos marca nuestra actividad, porque no somos un lugar donde solo la carga pasa, nosotros medimos nuestra actividad por el valor que le agregamos a la mercadería.
“Si por ejemplo en otro aeropuerto llegan 100 kilos de carga llegan y se van y simplemente genera un movimiento, quizá para nosotros esos 100 kilos de carga tienen tarea de valor agregado, porque hay que hacer un almacenamiento por lote, por vencimiento, hay que hacer una preparación de pedidos unitarios, hacemos el modelo de negocio del envío al consumidor final”, dijo.
Esto significa que es una logística distinta a la que se ve en general en otros aeropuertos. El régimen de asemejar una zona franca dentro de un aeropuerto es único en América Latina, precisó.
Si bien, añadió, ya hay algunos aeropuertos que “están empezando a recorrer ese camino”, es una oportunidad de contribuir al desarrollo de los aeropuertos más allá de lo que se maneja en una terminal de carga aérea.







