
Permitir que un país extranjero use sus drones en tu territorio para combatir el crimen organizado no es una decisión sencilla, pues si bien pareciera que se está recibiendo una ayuda, la acción también puede percibirse como una pérdida de soberanía.
Este fue uno de los temas que se abordaron en el panel “Cielo en disputa: Drones, UAS y el control del territorio en la seguridad pública y nacional”, el cual a su vez se realizó en el “Foro Iberoamericano. Drones y UAS: La nueva frontera del poder en la seguridad social”.
“Es algo (uso de drones extranjeros) que puede pasar perfectamente, pero tiene innumerables problemas. Primero, el marco legal. Hay que establecer un claro marco de una potencia extranjera actuando en tu territorio. Segundo, hay una erosión del estado ante la sociedad. Seguro habrá un grupo político que usará eso como ataque. Eso va a pasar. ¿Geopolíticamente, ese actor extranjero va a intervenir de forma neutra? Eso no existe en la geopolítica, siempre hay intereses”, explicó Samuel Morales, teniente coronel de Infantería de Marina de España.
En agosto de 2025 trascendió que un dron de Estados Unidos sobrevoló Valle de Bravo, en el Estado de México, en lo que resultó ser parte de una operación conjunta con el Gobierno mexicano para materias de seguridad.La misma presidenta Claudia Sheinbaum afirmó al ser cuestionada por lo sucedido que al no contar el país con este tipo de tecnología se hace la petición a Estados Unidos, siempre bajo “marcos de colaboración”.“El uso de drones por parte de potencias en un territorio nacional incluso en la lucha del crimen organizado introduce siempre esa tensión directa en la pérdida de soberanía”, dijo Fernando Vaccotti, capitán de navío de la Armada de Uruguay.
Vaccotti hizo referencia durante su participación a la iniciativa “Escudo de las Américas”, la cual promueve el presidente Donald Trump y se enfoca en el combate al narcotráfico en la región mediante colaboración en inteligencia militar y coordinación de operaciones.
En voz del uruguayo, este proyecto ya ha dado resultado en operaciones de seguridad en Ecuador, Bolivia y Brasil; aunque este último no es parte de los países participantes.
“No se debe ver como una pérdida de soberanía cuando el fin es más grande: el bienestar del estado. Intervenir sin un despliegue de fuerzas reduce el costo político. Estamos viviendo épocas de cambio y hay que abrir la mente”, agregó.
Por su parte, el mexicano Alan García, especialista en drones certificado por la Agencia Federal de Aviación (FAA), criticó que en el país actualmente se vive un “falso nacionalismo” respecto a la ayuda que puede brindar Estados Unidos para combatir el crimen organizado mediante el uso de drones.
“‘¿Cómo es posible que vayan a venir a vigilar con un dron?’. Vienen a ayudar a controlar el crimen organizado. Creo que puede funcionar y se hace desde antes. Estados Unidos tiene la capacidad de vernos no desde un dron, sino desde un satélite. Podría funcionar coordinadamente”, concluyó.







