
La posible fusión de las aerolíneas de bajo costo Viva y Volaris es una concentración compleja y que genera dudas de cómo se definirá el mercado relevante, es decir aquel en donde las empresas compiten entre sí, externó Laura González Sánchez, socia de la consultoría LEX Competition & Regulation.
Durante su participación en el foro denominado “Concentraciones económicas en México”, organizado por la División de Economía del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), explicó que la resolución de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) puede ser compleja.
La abogada experta en competencia económica puntualizó que la complejidad está debido al cambio que se ha dado en el entorno aeronáutico, donde el último caso fue la aprobación del acuerdo comercial entre Aeroméxico y Delta, en 2016.
Como se recordará en diciembre del año pasado, Viva y Volaris anunciaron la intención de fusionarse para dar paso a la controladora denominada Grupo Más Vuelos y que esperaría el visto bueno de la autoridad regulatoria mexicana, mismo que confían se dé para antes de que termine este año.
La abogada manifestó que las dudas existen en torno al uso de la infraestructura en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), así como de operaciones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) por parte de estas empresas, en caso de autorizarse la creación de la controladora.
Precisó que la limitante de la infraestructura tiene que ver en lo acotados que son los slots en el AICM y que se tiene que analizar si estas aerolíneas tendrán una mayor concentración de operaciones en la terminal aérea capitalina.
Además de que se debe tomar en cuenta el impacto en los precios, sobre todo para aquellas personas que son susceptibles a estos ajustes tarifarios.
La abogada puntualizó que la autoridad enfrentará un trabajo complejo, debido al análisis que deberá realizar para determinar a cuántas personas beneficiará la medida.







