
Aeroméxico y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) hicieron la presentaron del estudio “Panorama de la Trata de Personas en el Turismo en México” y el “ABC de Actuación para Personal y Empresas del Sector Turístico” para con ello dar forma a una hoja de ruta para la prevención y detección de dicho delito.
La ceremonia se llevó a cabo en el Castillo de Chapultepec y en ella, Ernesto Gómez Pombo, general counsel de la aerolínea, destacó la importancia de trabajos como estos para seguir combatiendo este mal.
“Sus hallazgos nos muestran dónde estamos, pero también nos indican hacia dónde debemos avanzar”, externó durante su participación.
Desde hace 10 años, Aeroméxico ha emprendido una cruzada para combatir la trata de personas y en 2016 comenzó a aplicar un protocolo diseñado para la detección de posibles casos de trata durante sus operaciones.
Entre 2019 y 2025, el 23% de los casos detectados por la aerolínea fueron confirmados como positivos.
“La trata de personas se aprovecha de espacios, dinámicas y vulnerabilidades presentes en distintos sectores”, señaló Stacy de la Torre, jefa de Oficina de UNODC México, en su discurso.
En el estudio se analizó la relación entre la trata de personas y la actividad turística en la Ciudad de México, Cancún y Puerto Vallarta, ciudades en las que el cruce entre la alta densidad de turistas y la vulnerabilidad social es más pronunciado.
Entre los principales hallazgos estuvo que el 93.2% de los casos en México no llegan a investigarse, por lo que el personal turístico puede reconocer y reportar señales de alerta de manera temprana.
También se constató que el 84% del personal turístico afirmó tener conocimientos sobre la trata, pero más del 40% nunca ha recibido capacitación específica sobre el tema.
Hoteles, restaurantes, aeropuertos, terminales de autobuses y alojamientos ofertados mediante plataformas digitales son espacios donde pueden presentarse estos casos.
Durante el evento, Gómez Pombo firmó una Declaración de Principios en la que reafirmó su compromiso con la prevención y el fortalecimiento de una cultura de respeto a los derechos humanos.
La iniciativa también fue respaldada por Juan José Padilla Olmos, director general del AICM; Cuitláhuac Gutiérrez, titular de la Canaero, y otros representantes del sector turístico y empresarial.






