
El Aeropuerto de Burdeos, Francia, alcanzó el Nivel 4 de la Acreditación de Carbono Aeroportuario, programa del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI) que evalúa la gestión y reducción de emisiones en instalaciones aeroportuarias.
El reconocimiento incorpora metas de reducción absoluta de emisiones y amplía el alcance de la estrategia hacia la colaboración con aerolíneas, operadores, proveedores y otros integrantes de la comunidad aeroportuaria.
Desde su incorporación al programa en 2021, el aeropuerto fortaleció sus procesos de medición y gestión del carbono. Entre 2019 y 2025, redujo alrededor de 30.0% sus emisiones propias correspondientes a los alcances 1 y 2, que contemplan, entre otros elementos, las fuentes bajo control directo de la instalación y la energía adquirida para sus operaciones.
La estrategia también contempla inversiones en infraestructura. Para 2025, el Aeropuerto de Burdeos destinó 3.3 millones de euros (mde) a proyectos de descarbonización y prevé otros 10.6 mde para 2026 y 2027.
Entre las acciones destaca la electrificación de las posiciones de estacionamiento de aeronaves, con la meta de que 100.0% de las plataformas cuente con este servicio en 2026.
La infraestructura permitirá suministrar electricidad, aire acondicionado y calefacción a las aeronaves durante sus escalas, con lo que disminuirá el uso de las unidades de energía auxiliar a bordo.
La generación de electricidad renovable forma parte de este plan. El aeropuerto desarrolla 3,000 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos para autoconsumo, además de marquesinas solares con almacenamiento y sistemas instalados en techos.
El conjunto de proyectos busca que 28.0% de la electricidad consumida por la terminal provenga de generación propia para 2029. Uno de los proyectos contempla 38,000 metros cuadrados de paneles en 19 marquesinas, con una capacidad de 8.7 MWp y una producción anual estimada de 9 GWh a partir del primer semestre de 2027, equivalente al consumo anual de alrededor de 1,700 hogares.
La estrategia incorpora además medidas dirigidas a toda la comunidad aeroportuaria. Para ello, Burdeos creó una Carta de Colaboración que busca coordinar a las empresas del recinto en acciones para reducir emisiones. Diez socios ya firmaron el documento, con representación de distintos sectores de la cadena de valor aeroportuaria, como servicios de asistencia en tierra, comercios, transporte y actividades industriales.
Simon Dreschel, presidente del Consejo de Administración del Aeropuerto de Burdeos, destacó que la certificación de Nivel 4 reconoce los avances del aeropuerto en la reducción de sus emisiones propias, pero también implica un compromiso con toda la comunidad aeroportuaria.
“Las aerolíneas, los proveedores de servicios de asistencia en tierra, los comercios, el transporte y los socios industriales deben contribuir a disminuir su huella de carbono y el aeropuerto tiene la responsabilidad de coordinar este esfuerzo, impulsar la descarbonización en su ecosistema y contribuir a la transformación del modelo de transporte y de la región”, añadió.





