
La iniciativa forma parte del proyecto SENTRY, que contempla pruebas en el entorno del Aeropuerto Internacional de Teesside, ubicado en el condado de Durham, al noreste de Inglaterra, así como en Cincinnati, Estados Unidos, para evaluar el uso de vehículos autónomos en tareas de seguridad, inspección y supervisión de operaciones aeroportuarias.
Como parte del proyecto, la compañía utilizará sus vehículos Auto-Shuttle para ejecutar actividades que suelen realizar equipos especializados en tierra. Entre ellas se encuentran los patrullajes de seguridad, las inspecciones perimetrales y el monitoreo de aves que puedan representar un riesgo para las aeronaves.
Los vehículos también revisarán pistas y calles de rodaje para identificar grietas, desgaste en la superficie y objetos extraños capaces de afectar la operación aérea o provocar daños en los aviones.
La iniciativa reúne a diversos actores del ecosistema aeronáutico y tecnológico. Además de Aurrigo, participan el Warwick Manufacturing Group de la Universidad de Warwick, la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido (CAA) y una instalación especializada para pruebas de movilidad autónoma cercana al Aeropuerto Internacional de Teesside.
La colaboración busca generar información técnica que contribuya al desarrollo de estándares y protocolos para la incorporación de sistemas autónomos en entornos aeroportuarios.
Simon Brewerton, director de tecnología de Aurrigo International, señaló que los aeropuertos son más concurridos y peligrosos de lo que la mayoría de los pasajeros imaginan.
“Fuera de la terminal, el personal pasa sus días caminando y conduciendo alrededor de los aviones estacionados, a lo largo de las calles de rodaje y subiendo y bajando por las pistas, revisando si hay escombros sueltos, ahuyentando pájaros, patrullando por motivos de seguridad e inspeccionando las carreteras en busca de daños. Gran parte de este trabajo se realiza en la oscuridad, con viento y lluvia, y siempre con aeronaves moviéndose cerca”.
De acuerdo con Brewerton, el propósito de SENTRY consiste en determinar si una parte de estas labores puede ejecutarse mediante vehículos autónomos bajo reglas previamente acordadas con los servicios de control de tráfico aéreo.
La empresa prevé que el uso de sistemas autónomos contribuya a mejorar la detección de obstáculos, daños en la infraestructura, incidentes de seguridad y presencia de fauna en áreas operativas.
Además, la automatización de inspecciones podría reducir tiempos de revisión, optimizar la disponibilidad del personal y favorecer una mayor continuidad en las operaciones aeroportuarias. Actualmente, las soluciones Auto-DollyTug y Auto-Cargo de Aurrigo operan en ocho aeropuertos de distintas regiones del mundo, lo que amplía la experiencia de la compañía en el sector aeronáutico.







