
Continúan las diferencias por el tema de taxis por aplicación entre las autoridades del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y los permisionarios de taxis de la terminal aérea capitalina.
De acuerdo con un comunicado, permisionarios del AICM exigen al Gobierno Federal que cese sus pretensiones de intervenir en el servicio que ofrecen los taxis autorizados y de intentar administrar los recursos que se generen por la venta de boletos de sus servicios, con el fin de contrarrestar sus actividades y fortalecer las operaciones de los autos de alquiler por aplicación.
De lo contrario, advirtieron, llevarán a cabo fuertes movilizaciones que paralizarán por completo las actividades de la terminal aérea capitalina, tal y como ocurrió el 11 de marzo pasado, cuando “hasta enfrentamientos hubo con los cuerpos policiacos enviados para disolver la manifestación”.En tanto, el Grupo Aeroportuario Marina, quien administra el AICM, precisó que se llevó a cabo una reunión entre el Almirante Juan José Padilla Olmos, director general, la directora de Asuntos Jurídicos y el subdirector de Terminal y Supervisión de Transportación Terrestre de la Entidad y Ernesto Pineda Flores, presidente del Comité Directivo de Transportación Terrestre Nueva Imagen A.C., agrupación de taxistas que opera en el AICM.
En la reunión también estuvo el presidente de la Asociación Nacional de Empresas Transportistas en Aeropuertos (ANETAAC), con la finalidad de entablar un diálogo abierto y propositivo, en la que se acordó emitir una circular dirigida a todas las personas físicas y morales relacionadas con la prestación del servicio autorizado de autotransporte federal de pasajeros (taxis) en el Aeropuerto.
El Grupo Aeroportuario Marina señaló que como parte de las acciones de ordenamiento y mejora de la movilidad implementadas por el AICM, se ha considerado la rehabilitación de bahías de ascenso y descenso en áreas adyacentes a las Terminales 1 y 2 con la finalidad de ofrecer a los pasajeros una alternativa segura para abordar servicios de transporte que no cuentan con autorización de acceso a zona federal.
Con esto se permite dar cumplimiento a la normatividad vigente en materia de autotransporte Federal, así como brindar a los usuarios, espacios iluminados, controlados y cercanos a las terminales aéreas para la toma libre de otras opciones de transporte.
Además, la Guardia Nacional se encuentra realizando en el AICM las funciones y atribuciones que le confiere la ley aplicable.
Por lo anterior, en los próximos días se incorporarán más elementos para fortalecer los operativos dentro del ámbito de su competencia en jurisdicción federal, en ese sentido, se instalarán oficinas para el pago de multas, con el propósito de coadyuvar al cumplimiento de sus funciones.
Adicionalmente, y como es de conocimiento público, en el AICM convergen diversas autoridades, entre ellas elementos de tránsito de la Ciudad de México, quienes apoyan en la gestión de la carga vehicular en las vialidades aledañas al Aeropuerto, así como personal de Protección Federal, encargado de funciones de vigilancia y apoyo en materia de seguridad.
La coordinación entre estas autoridades contribuye a fortalecer la seguridad y movilidad de las personas usuarias, por lo que se solicita atentamente atender las indicaciones que emitan en el ejercicio de sus funciones.
Respecto de las iniciativas presentadas en el Congreso de la Unión relacionadas con el transporte Federal, se reitera que el AICM no cuenta con facultades ni atribuciones para intervenir en las decisiones del Poder Legislativo, por lo que desconoce cualquier acción o postura orientada a regular el transporte Federal.
Indicó que esta entidad se limita a realizar funciones relacionadas con la administración y operación del AICM, en beneficio de las personas usuarias y en estricto apego a la normatividad aplicable.
Compromisos que no han sido cumplidos Sin embargo, los permisionarios recordaron que, durante la manifestación pasada, la autoridad hizo tres compromisos entre los que está el que no se diseñara un “traje a la medida” a favor de los taxis por aplicación modificando las normas legales vigentes.
Además, a que la autoridad competente sancionara, combatiera y erradicara los servicios ilegales de transporte de pasajeros en los aeropuertos y, a que se expidieran los permisos necesarios a todo aquel interesado que satisfaga los requisitos legales, para así atender la demanda de los usuarios del servicio.
“Pero desafortunadamente, sólo nos engañaron y jamás cumplieron con el acuerdo que hicieron con nosotros y a dos meses de distancia, surgieron otros problemas que tampoco han querido atender las autoridades”, resaltaron los inconformes.
Ahora, argumentaron, las autoridades del AICM insisten en intervenir en la operación de su servicio y de administrar los recursos generados por la venta de los boletos; no quieren ser transparentes ni sustentar todas las facilidades operativas y financieras que realizan en favor de las aplicaciones.
Además de que se niegan a realizar los trabajos para la renovación de los contratos de derecho de acceso, a fin de tener la certeza jurídica que requieren los permisos y sus fuentes de empleo, denunciaron.
La presencia y acciones de la Guardia Nacional en el AICM han resultado en una burda simulación, porque los transportistas ilegales continúan operando con total impunidad, dijeron.“Las autoridades del AICM manifestaron expresamente su oposición a que participemos en cualquier forma de crecimiento del padrón, lo que implica la evidente intención de favorecer a las aplicaciones, ante la complacencia de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT)”, expusieron los taxistas autorizados.
“No sólo no fueron atendidas las demandas del 11 de marzo, tal y como se comprometieron las autoridades, sino que ahora después de dos meses, se han acumulado otros problemas que representan un evidente riesgo para nuestra fuente de empleo”, precisaron los inconformes.
De acuerdo a su comunicación, si las autoridades y AICM pretenden ignorarlos y silenciarlos, no descartan acudir a la solidaridad de los otros aeropuertos de la red nacional y de organizaciones sociales que también atraviesan por conflictos en la defensa de sus legítimos intereses, como la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).







