
Grupos de izquierda y sindicatos en Alemania protestaron ante los planes de construcción de una terminal dedicada a deportaciones en el Aeropuerto Internacional de Múnich.
De acuerdo a información del portal PYOK, el proyecto contempla hasta 36 mil 500 deportaciones al año, cifra que es 900% mayor respecto a las 2 mil 750 que se registraron en toda Baviera, estado donde está Múnich, en el 2024.
Actualmente, las deportaciones federales se gestionan a través de las terminales normales de pasajeros en el aeropuerto, fuera de la vista del público.
Los activistas denunciaron que la terminal contradecía la autoproclamada condición de Múnich como “ciudad refugio” y estos le están pidiendo a la ciudad, que posee cerca de una cuarta parte de las acciones del aeropuerto, que rechace el proyecto.
“Múnich debe enviar una señal clara: los derechos humanos también deben defenderse bajo presión”, comentó Katharina Grote, del Consejo Bávaro para los Refugiados.
Sin embargo, la terminal especializada ya recibió el apoyo de Dieter Reiter, alcalde de Múnich, y el mismo canciller alemán, Friedrich Merz, ha convertido la migración ilegal y las deportaciones en un tema central en los últimos meses.
Los planes para la terminal se plantearon por primera vez el verano pasado y ahora se están ultimando los detalles para presentarlos al consejo de supervisión del propietario del aeropuerto antes de que finalice el primer trimestre de 2026.
Si se aprueba, la terminal se construiría para 2028 y posteriormente se alquilaría al gobierno federal por alrededor de 4 mil 700 millones de dólares (mdd) al año.







