
Debido a una fuerte tormenta invernal, la Administración Federal de Aviación (FAA) activó el domingo una serie de paradas en tierra (ground stops) en los aeropuertos de la zona de Nueva York, John F. Kennedy (JFK) y LaGuardia, al igual que en la terminal de Filadelfia.
La medida también detuvo los vuelos que iban a dirección de dichas terminales, las cuales contaban con una visibilidad reducida y acumulación de hielo.
JFK tuvo el impacto más fuerte, pues la FAA reportó más de mil vuelos retrasados y demoras promedio de entre 3 horas y 16 minutos, aunque en los picos de mayor congestión los retrasos alcanzaron un máximo de 4 horas y 53 minutos.
Por su parte, Newark Liberty operó bajo un programa de ground delay, pues aunque no se detuvo totalmente el flujo, los aviones que tenían previsto aterrizar en la terminal se vieron frente a esperas promedio de 170 minutos, con picos máximos de 267 minutos.
Los reportes meteorológicos indicaron una acumulación de 1.1 pulgadas de nieve en la ciudad de Nueva York a las 9:00 horas del domingo. Las pistas de LaGuardia registraron 2.6 pulgadas.
La FAA levantó las paradas en tierra en JFK y LaGuardia alrededor de las 10:30 horas, aunque la normalización de los itinerarios se extenderá debido a la rotación de tripulaciones y aeronaves desplazadas.
En tanto, en Filadelfia se contabilizaron más de 700 vuelos demorados.







