
Aena activa su Plan Invierno en 21 aeropuertos de su red con riesgo por hielo y nieve durante la temporada 2025-2026.
El programa tiene como objetivo garantizar la continuidad operativa ante episodios meteorológicos propios del invierno. Para esta campaña, la empresa destina un presupuesto cercano a 2.3 millones de euros (mde), enfocado en recursos técnicos, personal y coordinación operativa.
Las instalaciones contempladas dentro de este plan son Albacete, Asturias, Barcelona-El Prat, Bilbao, Burgos, Girona-Costa Brava, Granada-Jaén, Huesca-Pirineos, León, Logroño-Agoncillo, Madrid-Barajas, Madrid-Cuatro Vientos, Palma de Mallorca, Pamplona, Salamanca, San Sebastián, Santander, Santiago-Rosalía de Castro, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.
En el resto de los aeropuertos de la red, Aena establece protocolos según las condiciones climáticas y las necesidades operativas de cada infraestructura.
El plan contempla la supervisión constante de la evolución meteorológica, con información proporcionada por la Agencia Estatal de Meteorología.
También incluye la comprobación del estado de pistas, calles de rodaje y plataformas, la gestión de recursos técnicos y la evaluación periódica del nivel de fricción del pavimento. En aeropuertos con uso compartido civil-militar, las medidas se coordinan con la autoridad militar.
Para las tareas operativas, Aena dispone de más de 200 vehículos especializados, entre ellos unidades con cuchillas quitanieves, sistemas de aplicación de fundentes sólidos y líquidos, vehículos medidores de fricción, camiones adaptados del servicio de extinción de incendios, tractores y vehículos todoterreno.
A estos medios se suman aproximadamente 500 toneladas de fundente sólido y alrededor de 420,000 litros de fundente líquido para el tratamiento de superficies operativas.
La capacitación del personal forma parte de la estrategia operativa del plan. Desde 2003, Aena desarrolla programas formativos dirigidos a bomberos aeroportuarios, personal de mantenimiento y equipos de operaciones.
A la fecha, estos programas alcanzan a más de 17,860 personas, con un total de 151,848 horas de formación. Durante el último año, 1,380 trabajadores recibieron formación específica sobre procedimientos de limpieza de nieve, uso de vehículos y control del coeficiente de fricción.







