
El presidente de la Asociación Internacional de Pilotos de Líneas Aéreas (ALPA) de Canadá, capitán Tim Perry, cuestionó la propuesta del Gobierno para modificar el Código Laboral, al considerar que algunas disposiciones del proyecto de ley C-39 podrían afectar el derecho de los trabajadores a la huelga y modificar el proceso de negociación colectiva.
Perry reconoció que la iniciativa incorpora medidas respaldadas por los sindicatos, entre ellas avances en los derechos de sucesión en la aviación, protecciones contra el robo de salarios y recursos adicionales para la Junta de Relaciones Industriales de Canadá y los inspectores de salud y seguridad. A su juicio, estos cambios pueden fortalecer determinadas garantías laborales y fomentar acuerdos alcanzados mediante la negociación.
Sin embargo, el dirigente señaló que el proyecto otorga facultades amplias al ministro de Trabajo y establece un concepto de Interés Nacional que, según ALPA Canadá, carece de una definición suficiente.
Perry sostuvo que la Corte Suprema de Canadá reconoce el derecho constitucional a la huelga y advirtió que la aplicación de estas disposiciones podría limitar su ejercicio.
“Las interrupciones en los vuelos nunca son un resultado deseado ni para los pilotos ni para nuestros pasajeros. Sin embargo, la posibilidad de que los trabajadores se declaren en huelga es fundamental para una negociación colectiva constructiva”, afirmó.
Sobre la mediación obligatoria, Perry indicó que puede ser útil bajo determinadas circunstancias y señaló que los pilotos no se oponen a que las partes enfrenten mayores exigencias durante el proceso.
No obstante, cuestionó la propuesta de designar a un mediador especial y hacer público su informe, porque, en su opinión, esa medida podría reducir el incentivo de los empleadores para asumir el proceso de negociación y generar una dinámica que no contribuya a alcanzar acuerdos.
El proyecto C-39 forma parte de los cambios que el Gobierno canadiense plantea para el marco de relaciones laborales.
El líder gremial consideró que la propuesta presenta una separación entre la participación sindical y el concepto de Equipo Canadá.
“Con esta legislación, el Gobierno parece sugerir que ser miembro de un sindicato y formar parte del Equipo Canadá son mutuamente excluyentes, cuando en realidad unos sólidos derechos laborales construirán un ‘Canadá Fuerte’”, afirmó.







