
Tras una votación unánime de su Junta Ejecutiva, la Asociación Internacional de Pilotos de Líneas Aéreas (ALPA) aprobó una subvención de 2 millones de dólares estadounidenses (mdd) para los pilotos de Porter Airlines, procedente de su Fondo para Grandes Contingencias (MCF).
Estos recursos no constituyen un préstamo, sino una subvención del fondo de reserva sindical de ALPA, destinada a proporcionar apoyo adicional, en caso necesario, a los más de 900 pilotos de Porter Airlines, quienes se encuentran en la fase final y más crítica de las negociaciones de su primer convenio colectivo de trabajo.
“Esta subvención es una muestra decisiva de fortaleza y solidaridad, y demuestra que los pilotos de Porter cuentan con todo el respaldo de la asociación para mantenernos firmes hasta conseguir el contrato que nos hemos ganado”, declaró el capitán Brian Smith, presidente del Consejo Ejecutivo Principal de Porter Airlines.
“Nuestro primer contrato será la base que determinará cómo se valora a los pilotos de Porter. Es momento de realizar cambios e introducir mejoras necesarias en nuestras reglas de programación de horarios, condiciones de calidad de vida y remuneración de los pilotos”, añadió.
Mientras los pilotos de Porter y la dirección de la aerolínea se aproximan a los plazos establecidos en el proceso federal de conciliación, los trabajadores preparan su primera manifestación informativa para el miércoles 18 de noviembre en el Aeropuerto Billy Bishop de la Ciudad de Toronto.
“Los pilotos de Porter están elevando los estándares de la profesión en Canadá y no retrocederemos hasta lograr un contrato que reconozca y recompense la habilidad, el profesionalismo y el compromiso que aportamos a esta aerolínea todos los días”, afirmó Smith.
Los pilotos de Porter presentaron formalmente su solicitud para iniciar las negociaciones en septiembre de 2025. Después de varios meses de avances mínimos, ambas partes iniciaron un proceso federal de conciliación el 23 de septiembre de 2026, previsto para concluir el 22 de noviembre.
Si para esa fecha no se alcanza un acuerdo, comenzará un periodo obligatorio de reflexión de 21 días, del 23 de noviembre al 13 de diciembre. Esta última será la primera fecha en la que el sindicato podrá convocar legalmente una huelga o la compañía podrá imponer un cierre patronal.









