
El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI World) publicó un libro blanco en el que pide modernizar el sistema global de asignación de slots aeroportuarios.
El documento detalla cómo un marco regulatorio obsoleto, diseñado hace más de 50 años, está obligando a la industria de la aviación a adoptar soluciones de compromiso ineficientes, creando barreras para la competitividad socioeconómica y la conectividad.
El marco fundamental que regula la asignación de slots no ha evolucionado al mismo ritmo que el crecimiento y la transformación dinámica de la aviación.
Tan solo durante la última década, el número de aeropuertos más congestionados del mundo y sujetos a restricciones de slots aumentó más de 25%, mientras que se prevé que el tráfico mundial de pasajeros prácticamente se duplique para mediados de la década de 2040.
ACI World está pidiendo a los reguladores que colaboren con la industria para abordar este problema y modernizar el sistema de asignación de slots antes de que las restricciones de capacidad se agraven aún más.
“Estamos tratando de operar una industria de la aviación de 2026 con un sistema operativo de la década de 1970”, afirmó Justin Erbacci, director general de ACI World.
“Los aeropuertos están haciendo todo lo posible por operar dentro de un marco regulatorio obsoleto, pero la realidad es que estas reglas y prácticas inflexibles están impidiendo que la industria se adapte a las demandas actuales de los pasajeros, ofrezca tarifas competitivas y construya redes resilientes. ACI World insta a los reguladores a sentarse con la industria y finalmente implementar la actualización pendiente que nuestros pasajeros merecen”, añadió.
ACI World advierte que la magnitud del desafío es considerable. El libro blanco Política de slots aeroportuarios: replantear el acceso a los aeropuertos en un mundo con capacidad limitada explica cómo el sistema actual afecta a las distintas partes interesadas de todo el ecosistema de la aviación.
Los aeropuertos son infraestructura crítica, construida para servir a sus comunidades y a los viajeros. Esto significa que las decisiones relacionadas con su capacidad limitada son un asunto de interés público y no simplemente un detalle operativo.
El organismo detalló que menos de 10% de los aeropuertos del mundo atiende casi dos terceras partes de todos los pasajeros, mientras que 85.5% de los aeropuertos más activos, aquellos que reciben más de 40 millones de pasajeros al año, ya opera a plena capacidad o cerca de ella.
Sin embargo, el sistema actual ofrece poca visibilidad sobre cómo se toman realmente las decisiones relacionadas con esa escasa capacidad.
A medida que aumenta la presión sobre estos aeropuertos, los propios aeropuertos, las aerolíneas y los responsables de formular políticas públicas necesitan contar con la capacidad de observar y evaluar esas decisiones.
Un sistema modernizado debería hacerlo posible mediante una mayor transparencia sobre quién solicita acceso, quién lo recibe y por qué, de manera que la infraestructura sea utilizada eficientemente y en beneficio de todos.
El sistema actual dificulta la evolución del mercado, limita la competencia y las opciones de los consumidores y, en última instancia, reduce la calidad de la conectividad.
En los 50 aeropuertos más congestionados, las cuatro aerolíneas más grandes concentran 67% de los vuelos. Los derechos históricos de acceso se acumulan con el tiempo y rara vez son liberados.
ACI World considera que defender un status quo de 50 años representa el verdadero riesgo para la estabilidad y el crecimiento de las redes, aunque reconoce que la magnitud de los cambios necesarios hace imposible avanzar de manera aislada.
“Los aeropuertos están preparados para hacer el trabajo, pero no podemos construir solos el futuro de la aviación”, añadió Erbacci.







