
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) informó que la tripulación del Boeing 767-33A carguero de 21 Air que se salió de pista el 6 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Miami recibió diversas advertencias relacionadas con la velocidad y el descenso durante los minutos finales de la aproximación.
En una actualización publicada el 9 de septiembre, la NTSB presentó información preliminar obtenida de la grabadora de voz de cabina (CVR) y la grabadora de datos de vuelo (FDR) del vuelo 7598. Ambos dispositivos fueron recuperados del lugar del accidente y trasladados al laboratorio de registradores de la agencia en Washington, donde pudieron ser descargados correctamente.
De acuerdo con el CVR, aproximadamente un minuto y 42 segundos antes de terminar la grabación, uno de los pilotos solicitó configurar los flaps a 20 grados, mientras el otro advirtió que la aeronave volaba demasiado rápido.
La NTSB señaló que durante el resto de la grabación se realizaron comentarios adicionales sobre el exceso de velocidad, sin que existiera una respuesta verbal consistente a esas observaciones.
Durante la aproximación también se registraron diversas alertas automáticas. Entre ellas estuvieron dos avisos de “sink rate”, relacionados con una elevada razón de descenso, además de cuatro advertencias consecutivas de “too low terrain” (terreno demasiado bajo) aproximadamente 48 segundos antes de concluir la grabación. Posteriormente se produjo otra alerta del mismo tipo.
Los datos preliminares indican que la aeronave tocó inicialmente la pista con el tren de nariz y el tren principal derecho a una velocidad sobre el terreno de 158 nudos. Los frenos fueron aplicados siete segundos después, cuando la velocidad había disminuido a 146 nudos, mientras que el tren principal izquierdo hizo contacto con la superficie cuando el avión se desplazaba a 134 nudos.
Aproximadamente 15 segundos antes del final del registro, los frenos fueron liberados a una velocidad de 120 nudos y las palancas de potencia aumentaron hasta un nivel consistente con un intento de motor y al aire. El CVR registró en ese mismo periodo que uno de los pilotos pidió realizar la maniobra.
Sin embargo, cuatro segundos después, las palancas fueron reducidas nuevamente a potencia de ralentí y los frenos volvieron a aplicarse cuando el Boeing 767 se desplazaba a 117 nudos. Aproximadamente 10 segundos antes del final de la grabación del CVR se escucharon sonidos compatibles con la salida de la aeronave de la superficie pavimentada.
La NTSB destacó que los datos disponibles no muestran indicios de que los aerofrenos o los reversores de empuje fueran desplegados. La grabadora de datos terminó su registro cuando el avión aún mantenía una velocidad sobre el terreno de 65 nudos.
La aeronave estaba equipada con una CVR FA2100 de Acron Aviation, anteriormente L3Harris, que contenía más de dos horas de audio de buena calidad en cuatro canales. El FDR, modelo SSFDR de Ontic, anteriormente Honeywell, almacenó aproximadamente 54 horas de información y más de 400 parámetros de vuelo.
La NTSB advirtió que toda la información difundida es preliminar y puede modificarse conforme avance la investigación.
La agencia convocará próximamente a un grupo especializado para analizar de manera detallada las conversaciones registradas en la cabina y elaborar una transcripción escrita, mientras continúa determinando la secuencia de factores que llevó al Boeing 767 carguero a abandonar la pista en Miami.





