
El Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC) resaltó nuevamente su apoyo al proyecto de Cielo Único Sudamericano que se está desarrollando actualmente y el cual puede ayudar a la región a acercarse a la conectividad aérea que hay en otras partes del mundo.
El organismo refirió que en agosto de 2024 divulgó un estudio en el que se demuestra que la conectividad aérea latinoamericana está 42% por debajo de la registrada en América del Norte y Europa y 33% inferior a la del Sudeste Asiático.
El indicador utilizado fue la capacidad anual de asientos ofrecidos por destino.
En la región Brasil, Argentina, México, Colombia y Chile concentran la mayor parte de la conectividad, aunque la integración sigue fragmentada por acuerdos como el Acordo de Fortaleza (1996), la Decisión 582 de la Comunidad Andina (1991) y el Acuerdo de Cielos Abiertos de la CLAC (2010).
ACI-LAC advirtió en la Declaración de Miami, salida en 2023, sobre la necesidad de un mercado único “hecho en América Latina”.
El estudio del organismo destacó la escasa presencia de aerolíneas de bajo costo (8.3% de la capacidad intrarregional, frente a más del 50% en Asia y Europa), la baja proporción de vuelos directos (57% frente a 89% en Europa) y tarifas más altas.
También identificó trabas regulatorias, procesos de autorización onerosos y capacidad aeroportuaria limitada.
Otro hallazgo fue la alta dependencia de conexiones, pues más de 40% de los pasajeros deben hacer escala, principalmente en seis aeropuertos (Panamá, Bogotá, Lima, Ciudad de México, Sao Paulo y Santiago).
Rafael Echevarne, director general de ACI-LAC, advirtió en 2025 que liberalizar no es solo alcanzar la quinta libertad del aire, sino avanzar hacia la octava y novena.
Actualmente Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia han firmado el Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS), el cual está abierto para cualquier otro país de la zona que se quiera unir.







