
Cathay Pacific demostró, mediante la transformación de su flota de fuselaje ancho, cómo con la coordinación de las decisiones sobre flota, mantenimiento y planificación de red, que puede traducirse directamente en resultados operativos y financieros medibles, explicó Finlay Grove, gerente de Producto de Ascend by Cirium.
En 2023, la aerolínea australiana estaba entre las operadoras con la menor utilización de aeronaves de widebody (fuselaje ancho) a nivel mundial, se encontraba en el cuartil inferior entre los operadores del Airbus A330 y ocupaba el último lugar entre los operadores del Boeing 777 con flotas de 10 o más aeronaves.
Para finales de 2025 su estatus cambió, pues había duplicado sus flotas A330 y B777 y a su vez incrementó el tiempo de operación en 2 puntos porcentuales para el primer modelo y en 13.9 puntos porcentuales para el segundo.
Cathay comenzó a usar sus A350 en rutas de ultra largo alcance y los resultados financieros se tradujeron en 10 mil 100 millones de dólares (mdd) en ingresos por transporte de pasajeros y una utilidad neta de mil 400 mdd el año pasado, un incremento del 543% respecto a 2019.
“La magnitud del cambio es evidente, pero los factores que lo impulsaron son más importantes que las cifras en sí”, señaló Grove en un artículo.
Una gran parte de la mejora se explica mediante el crecimiento de la flota, aunque una proporción significativa provino del aumento de la productividad por aeronave.
“En toda la industria aeroespacial, una mayor capacidad no garantiza una mayor producción. El desempeño depende de qué tan eficazmente se utilicen los activos existentes”, agregó el especialista.
El caso de Cathay refleja un cambio que está ocurriendo en toda la industria aeroespacial, en la cual el desempeño operativo depende cada vez más de la capacidad de las organizaciones para integrar las decisiones relacionadas con la flota, el mantenimiento y la planificación de la red, utilizando inteligencia externa para actuar antes y con mayor certeza.
“Las organizaciones capaces de identificar estas tendencias en la flota mundial, anticipar la demanda y ajustar su capacidad con anticipación estarán mejor preparadas para reducir tiempos de inactividad, gestionar riesgos y aprovechar nuevas oportunidades”, relató.
En una última instancia, de acuerdo al analista, la disponibilidad de las aeronaves es un resultado compartido, determinado por el grado de alineación entre las aerolíneas y sus socios del sector aeroespacial en materia de mantenimiento, capacidad y ejecución.
“Las relaciones sólidas y coordinadas son fundamentales para mantener las aeronaves en servicio y fuera de tierra. Las organizaciones que adopten este enfoque podrán avanzar con mayor rapidez, gestionar los riesgos de forma más eficaz y capturar valor antes que sus competidores”, finalizó.







