
Wisk Aero, empresa especializada en aviación autónoma, anunció la conclusión exitosa de una simulación realizada en colaboración con la NASA.
El ejercicio evaluó si un solo supervisor ubicado en tierra, como el Supervisor de Múltiples Vehículos de Wisk, puede gestionar de manera efectiva tres aeronaves autónomas al mismo tiempo, mientras operan junto con el tránsito aéreo convencional y utiliza herramientas y procedimientos existentes.
Este resultado representa un avance importante para la Movilidad Aérea Avanzada, al demostrar cómo Wisk trabaja en la construcción del ecosistema necesario para habilitar operaciones autónomas seguras y escalables.
La simulación constituye uno de los hitos más recientes del Acuerdo de la Ley Espacial no Reembolsable, con una duración de cinco años, suscrito entre Wisk y la NASA. La colaboración está enfocada en impulsar la operación de aeronaves autónomas bajo reglas de vuelo por instrumentos dentro del Sistema Nacional del Espacio Aéreo de Estados Unidos.
Las pruebas se realizaron mediante la conexión del Laboratorio de Autonomía de Wisk, ubicado en Mountain View, California, con los laboratorios de simulación de control de tránsito aéreo de la NASA, conocidos como Future Flight Central, en el Centro de Investigación Ames.
La instalación de dos niveles ofrece un entorno de simulación aeroportuaria a escala real y con una visión de 360 grados. Las pruebas se desarrollaron a lo largo de trayectorias de vuelo en el área de la Bahía de San Francisco, específicamente en rutas predeterminadas bajo reglas de vuelo por instrumentos entre el aeródromo federal Moffett y el aeropuerto de San Martin.
La simulación, con participación y supervisión humana dentro del proceso, incluyó comunicaciones entre controladores de tránsito aéreo y supervisores de Wisk. Durante el ejercicio se evaluaron escenarios operativos normales y situaciones de contingencia complejas, desarrolladas conjuntamente por Wisk y la NASA.
La actividad fue diseñada no solo para practicar procedimientos estandarizados en condiciones normales, sino también para poner a prueba la metodología de Wisk frente a múltiples contingencias. La empresa evaluó su desempeño en escenarios extremos para determinar si el sistema podía mantener su resiliencia y respaldar operaciones a mayor escala.
“Este es un logro extraordinario para Wisk, ya que es la primera vez que probamos con la NASA nuestra proporción de un supervisor por cada tres aeronaves en un entorno de alta fidelidad y elevada carga de trabajo que refleja la complejidad del Sistema Nacional del Espacio Aéreo”, afirmó Erick Corona, responsable de Integración de Sistemas y Operaciones.
La campaña utilizó el Sistema de Supervisión Remota de Wisk y sus sistemas autónomos para gestionar de manera continua la navegación y las comunicaciones. Los equipos recopilaron datos precisos sobre tiempos de respuesta en las comunicaciones, latencia de tareas, conciencia situacional y carga cognitiva.
Para medir estos elementos se utilizaron el Índice de Carga de Trabajo de la NASA y la Escala de Carga de Trabajo de Bedford.
Los datos y conclusiones obtenidos durante los ejercicios conjuntos ayudarán a definir comunicaciones y procedimientos estandarizados para reducir la carga de trabajo tanto de los controladores de tránsito aéreo como de los pilotos.
Estos resultados también contribuirán a sentar las bases de futuros marcos regulatorios sobre la simplificación y eventual digitalización de las comunicaciones, incluidos conceptos como las reglas de vuelo automatizadas.







