
De cara al periodo vacacional del 4 de julio, las aerolíneas de Estados Unidos redujeron su oferta de asientos, lo que se puede explicar como una estrategia para priorizar la rentabilidad a pesar de una sólida demanda de viajes, publicó Bloomberg.
El medio de noticias citó datos de IBA Group Ltd., firma de inteligencia y consultoría aeronáutica, señala que en el periodo del 27 de junio al 4 de julio los asientos programados disminuyeron en comparación al mismo periodo del 2025.
La capacidad en vuelos nacionales cayó 2%, mientras que en rutas internacionales el descenso fue de 2.1%.
Las aerolíneas de bajo costo (LCC) hicieron los recortes más fuertes, pues su capacidad doméstica se redujó hasta un 9.1%.
Los datos expuestos van en línea con una tendencia que se ha venido dando en la industria global, en la que algunas aerolíneas, como Delta y United, apuestan más por la demanda del segmento premium antes de llenar todos los asientos disponibles.
Inclusive, algunos directivos han señalado que están dispuestos a reducir la oferta de vuelos para proteger las tarifas, las cuales llegaron a subir por la crisis energética que trajo la guerra en Medio Oriente.
El quiebre de Spirit Airlines también fue un factor, pues en lugar de sustituir uno a uno la capacidad que operaba esta, las aerolíneas han añadido servicios de forma selectiva en los mercados donde prevén mayores rendimientos.
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos prevé revisar aproximadamente 18.7 millones de pasajeros en los puntos de inspección de seguridad de los aeropuertos del país entre el 30 de junio y el 6 de julio.
Se espera que el 2 de julio sea el día con el mayor volumen de viajeros, con más de 3 millones.







