
La confianza, la seguridad y la gobernanza se perfilan como factores fundamentales para acelerar la adopción de la inteligencia artificial (IA) en la industria de los viajes corporativos, de acuerdo con el informe Orchestrating Success (Orquestando el éxito), publicado por Amadeus.
El estudio analiza casos de uso actuales y futuros de la inteligencia artificial dentro de los programas de viajes de negocios y concluye que esta tecnología tiene el potencial de transformar profundamente el papel de los gestores de viajes corporativos, al automatizar tareas operativas y permitirles concentrarse en actividades de mayor valor estratégico.
Según Amadeus, herramientas impulsadas por IA podrán encargarse de procesos repetitivos como la gestión de consultas relacionadas con políticas de viaje, autorizaciones, modificaciones de itinerarios y atención de interrupciones operativas, liberando tiempo para que los responsables del área se enfoquen en la planificación, la gestión de riesgos y el bienestar de los viajeros.
No obstante, la compañía advirtió que el aprovechamiento pleno de estas capacidades dependerá de que las organizaciones construyan entornos confiables respaldados por sólidos mecanismos de gobernanza, seguridad y supervisión.
“Las nuevas capacidades de IA están acercando a la industria a una experiencia de viaje verdaderamente integrada, conectando reservas, políticas, gastos, gestión de interrupciones y deber de cuidado”, afirmó Mark Cullen, director comercial de Amadeus Cytric.
“El informe Orchestrating Success muestra cómo los gestores de viajes pueden aprovechar estas innovaciones para convertirse en líderes estratégicos en el centro de los programas de viaje”, agregó.
La investigación señala que la evolución más importante impulsada por la inteligencia artificial podría darse en la función de los gestores de viajes corporativos, quienes dejarían de actuar como administradores de sistemas aislados para convertirse en coordinadores estratégicos capaces de combinar información generada por IA con criterio humano para equilibrar costos, cumplimiento normativo, seguridad de los viajeros y objetivos empresariales.
Entre las aplicaciones previstas para los viajeros de negocios destacan herramientas capaces de detectar automáticamente la intención de realizar un viaje mediante el análisis de correos electrónicos y calendarios corporativos, sugiriendo vuelos, hoteles y opciones de transporte antes de que se inicie formalmente una reserva.
Asimismo, el informe prevé el desarrollo de experiencias de “viaje sin contacto administrativo”, donde reservas, pagos, recibos y comprobaciones de gastos se gestionarán automáticamente entre sistemas interconectados, reduciendo significativamente las tareas burocráticas para los usuarios.
Otra tendencia identificada es la expansión de las reservas mediante voz y canales híbridos, permitiendo que los viajeros gestionen itinerarios desde dispositivos móviles, computadoras o plataformas de colaboración empresarial utilizando lenguaje natural.
Para los gestores de viajes, Amadeus anticipa la llegada de herramientas capaces de ajustar dinámicamente las políticas corporativas en función de cambios operativos, interrupciones o fluctuaciones de la demanda, así como sistemas que interpreten automáticamente documentos normativos para configurar plataformas tecnológicas con una mínima intervención manual.
La sostenibilidad también tendrá un papel relevante dentro de esta evolución. El informe destaca que las futuras soluciones de IA incorporarán indicadores de emisiones de carbono en los procesos de reserva, facilitando que las organizaciones alineen sus desplazamientos con metas ambientales y monitoreen sus avances en materia de descarbonización.
El documento reúne perspectivas de directivos de Amadeus, especialistas de Flight Centre Travel Group y Microsoft, así como responsables de viajes corporativos de UBS y del Instituto de Gestores de Viajes (Institute of Travel Managers, ITM).
Las conclusiones reflejan una tendencia cada vez más visible dentro del ecosistema de viajes de negocios: la inteligencia artificial ya no se percibe únicamente como una herramienta de automatización, sino como un elemento estratégico capaz de redefinir la gestión corporativa de los desplazamientos, fortalecer la experiencia del viajero y contribuir al cumplimiento de objetivos operativos y de sostenibilidad.







