
Jose Alejandro Zamora Yrala, ex director de AOG Technics, fue sentenciado a cuatro años y ocho meses de prisión luego de orquestar un fraude por 52 millones de dólares (mdd) mediante la venta de piezas falsas para aviones comerciales utilizadas por aerolíneas de todo el mundo.
El pasado 1 de diciembre el acusado se declaró culpable ante el Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres, por lo cual se dictó su sentencia, esto de acuerdo a información difundida el 23 de febrero por la Oficina de Fraudes Graves (SFO) del Reino Unido y retomada por el medio AeroTime.
Al investigar el caso, desde octubre de 2023, la SFO determinó que Zamora Yrala vendió más de 60 mil piezas de motores aeronáuticos por un valor de 9.3 mdd acompañadas de Certificados de Liberación Autorizada (ARC) falsificados.
Entre los clientes de AOG Technics se encontraban aerolíneas como Delta, TAP, Ryanair y American; talleres de MRO y proveedores de partes de motores, y las piezas estaban destinadas a motores CFM56 que se utilizan en aviones Boeing 737 y Airbus a320.
La operación, de acuerdo a la investigación, se detuvo en 2023 luego de que una aerolínea contactara a Safran (copropietaria de CFM International) para verificar la autenticidad de una pieza.
Tras detectar la pieza falsa, Safran alertó a la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido, la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA), por lo que estas emitieron alertas de seguridad relacionadas con todas las piezas de AOG Technics.
Posteriormente, las aeronaves comerciales con piezas de esta empresa fueron puesta en tierra para su revisión.
La SFO sostuvo que Zamora Yrala operó el fraude desde una oficina en su casa al alterar ARC genuinos y crear memorandos falsos de envío para indicar que AOG había adquirido piezas directamente de fabricantes de equipo original como Safran.
También inventó empleados que mandaban correos a clientes con documentos firmados por supuestos gerentes de ventas y de calidad inexistentes, como parte de la “creación de la ilusión de un negocio legítimo”.







