
América Latina muestra un retraso en cuanto a la adopción de torres digitales para el control del tránsito aéreo a diferencia de lo que se ve en otras partes del mundo, comentó Rodrigo García Saiz, responsable de la unidad de negocio de Torre Digital de Indra.
La empresa española anunció la semana pasada que el Aeropuerto Internacional Al Ula, en Arabia Saudita, administra sus operaciones de manera remota gracias a esta tecnología, uniéndose así a otras terminales en Noruega, Hungría y Canadá que han adoptado este sistema.
Durante una convivencia digital con medios de comunicación, García Sainz reveló este jueves que por el momento no hay acercamientos con algún país de América Latina para comenzar un proyecto de este tipo, pero a futuro la situación podría cambiar.
“América Latina es una región que va un poco por detrás con respecto a Europa o Asia en cuanto a decidirse a contratar este tipo de torres. Entiendo que esto va por ciclos. Hay zonas en el mundo que del Covid salieron más fuertes y demandan mucho antes, América Latina va un poco atrás, pero seguro llegará esta tecnología”, expresó respecto al tema.
Mediante la torre digital, los controladores pueden gestionar despegues y aterrizajes en el aeropuerto de Al Ula desde un centro de control a 550 kilómetros de distancia. Esto es posible gracias a un mástil instalado en la terminal que tiene cámaras de alta definición y sensores que transmiten información e imágenes en tiempo real.
La tecnología también proporciona un videowall de 360 grados con una visión en 4K de todos los elementos de la pista y zonas de exclusión del aeropuerto, así como visión nocturna y capacidades de inteligencia artificial y realidad aumentada para garantizar la seguridad de las aeronaves.
Apostar por este tipo de soluciones puede representar hasta un gasto de inversión 80% menor que una torre de control tradicional, expresó García Sainz.
Otro caso es el aeropuerto de Budapest, en Hungría, el cual desde 2024 gestiona sus operaciones mediante este modelo.
Por su parte, en la ciudad de Bodo hay un centro de control desde el cual se administran los vuelos de hasta 23 aeropuertos de Noruega, modelo que representa hasta un 50% de ahorro en gasto operativo, afirmó el representante de Indra.







