
Electra recibió una serie de patentes en Estados Unidos que protegen componentes centrales de su arquitectura de propulsión híbrido-eléctrica y control de vuelo, un sistema diseñado para permitir operaciones de despegue y aterrizaje ultracorto (STOL) manteniendo el desempeño y los márgenes de seguridad de aeronaves convencionales.
Estas patentes cubren elementos críticos para implementar de manera práctica el concepto de sustentación aumentada mediante soplado eléctrico (electric blown lift), fortaleciendo la protección tecnológica de su aeronave STOL de nueve pasajeros.
En conjunto, las patentes resguardan la lógica de control, la gestión de potencia y los sistemas de interfaz con el piloto que definen cómo Electra integra la propulsión eléctrica en una plataforma híbrido-eléctrica certificable ante la FAA.
Incluyen sistemas y métodos para controlar la trayectoria de vuelo de una aeronave con sustentación soplada (Patente EE.UU. No. 12,384,550), un sistema de visualización de guía para el piloto (Patente EE.UU. No. 12,298,151) y un sistema de desconexión de baterías que mejora mantenimiento, desempeño y seguridad (Patente EE.UU. No. 12,489,181).
“Nuestro portafolio de patentes protege nuestra arquitectura y la capacidad de gestionar potencia, sustentación y seguridad energética en una configuración híbrido-eléctrica escalable”, señaló Chris Courtin, director de Desarrollo Tecnológico de Electra.
“Mientras las aeronaves tradicionales dependen de superficies aerodinámicas de control, nuestro sistema de propulsión distribuida convierte a los motores en un elemento activo del control de vuelo. Eso mejora la precisión, reduce la carga de trabajo y permite que las aeronaves Ultra Short se comporten como cualquier avión de ala fija”, agregó.
La patente de control de trayectoria describe un sistema de lazo cerrado que permite a los pilotos comandar el ángulo de trayectoria mediante una interfaz única e integrada de control de potencia. En lugar de operar múltiples palancas o configuraciones, el piloto selecciona un modo —despegue, crucero, descenso o reversa— y el sistema computacional ajusta dinámicamente el empuje entre múltiples unidades de propulsión eléctrica para mantener la trayectoria deseada.
Esta arquitectura sustenta el enfoque de sustentación soplada de Electra, en el cual propulsores eléctricos distribuidos a lo largo del ala aceleran el flujo de aire para incrementar de forma significativa la sustentación a bajas velocidades.
Algoritmos y tablas de referencia optimizan continuamente el empuje de cada propulsor con base en datos de aire en tiempo real, actitud de la aeronave y sensores de configuración. El resultado es un control preciso de la sustentación y la actitud basado en potencia, elemento clave para lograr desempeño Ultra Short sin comprometer eficiencia en crucero.
Enfoque práctico hacia el vuelo híbrido-eléctrico
La arquitectura híbrido-eléctrica de Electra incorpora un turbogenerador que suministra energía continua a los propulsores eléctricos distribuidos, lo que permite operaciones de largo alcance y con capacidad de carga útil sin depender de infraestructura de recarga en tierra.
El sistema posibilita despegues y aterrizajes ultracortos en menos de 150 pies, utilizando pistas existentes, estacionamientos y espacios del tamaño de un campo de futbol. La combinación de propulsión eléctrica distribuida y tren motriz híbrido ofrece un desempeño comparable al de un helicóptero, junto con la seguridad, alcance y eficiencia de costos de una aeronave de ala fija.
“Estas patentes reflejan cómo hacemos que la propulsión eléctrica no solo sea viable, sino práctica en el mundo real. Al simplificar la lógica de control e incorporar la seguridad a nivel de sistema, estamos habilitando la certificación y despliegue comercial de aeronaves híbrido-eléctricas con sustentación soplada sobre una base propietaria”, afirmó Courtin.
Próxima etapa: certificación
El demostrador tecnológico EL2 de Electra ya completó pruebas de vuelo exitosas utilizando su sistema propietario de propulsión híbrido-eléctrica. La compañía continúa perfeccionando el software integrado de control y la lógica de gestión de potencia mientras avanza hacia la comercialización de su modelo insignia EL9 Ultra Short de nueve pasajeros.
Los primeros vuelos de prueba están previstos para 2027, con certificación y entrada en servicio comercial estimadas entre finales de 2029 y 2030 bajo la normativa Parte 23 de la FAA.
El EL9 acumula más de 2,200 pedidos preliminares de más de 60 clientes comerciales a nivel mundial, incluyendo aerolíneas y operadores de helicópteros, posicionándose como una de las aeronaves con mayor demanda dentro del sector de movilidad aérea avanzada.







