
Durante el tercer trimestre, la aerolínea de bajo costo, Viva, ajustó su capacidad a la demanda estacional, con reducciones moderadas durante la temporada alta de viajes en julio y agosto, y un ajuste mayor en septiembre, impulsado principalmente por inspecciones de motores no programadas por parte de Pratt & Whitney que provocaron la puesta en tierra de motores.
Juan Carlos Zuazua, director general de Viva, comentó que la capacidad disminuyó 4.4% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el factor de ocupación mejoró 1.0 punto porcentual, a 89.2%.
“El tercer trimestre continuó marcado por costos de combustible persistentemente elevados, un entorno macroeconómico más débil y un consumidor cauteloso. En este contexto, mantuvimos el enfoque en proteger la liquidez mediante una gestión disciplinada de la capacidad y los costos, acompañada de una sólida ejecución operativa”, dijo.
Al presentar al público inversionista de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) los resultados del tercer trimestre del año, durante julio a septiembre de este año, explicó, Viva continuó gestionando su red con flexibilidad y adaptando la capacidad a las condiciones del mercado y la disponibilidad de motores.
Indicó que los ingresos aumentaron 6.1% respecto al mismo periodo del año anterior, a 696 millones de dólares, con una mejora de 11.0% en el ingreso total operacional por asientos millas disponibles (TRASM), a 11.49 centavos de dólar.
Los costos unitarios permanecieron bajo presión, principalmente por el combustible, con un incremento de 48.6% en el CASM combustible, a 3.99 centavos de dólar.Mientras que el CASM ex-combustible aumentó 11.9%, a 7.37 centavos de dólar, mientras que las continuas afectaciones relacionadas con Pratt & Whitney siguieron limitando la disponibilidad de flota.
El CASM total aumentó 22.5%, a 11.37 centavos de dólar. A pesar de estas presiones, Viva generó un EBITDAR de 186 millones de dólares, con un margen de 26.8%, y una utilidad de operación de 8 millones de dólares.
“Nuestro margen de pérdida neta fue de 3.9%, frente a 9.7% en el segundo trimestre, lo que refleja una mejora secuencial sostenida.
“Cerramos el trimestre con un saldo de efectivo de 724 millones de dólares, equivalente al 28.8% de los ingresos de los últimos doce meses, mientras que el apalancamiento neto se situó en 2.8 veces. Preservar la liquidez y mantener la flexibilidad financiera siguen siendo prioridades clave en el entorno actual”, dijo.
“De cara a la temporada de viajes de fin de año, mantenemos la prudencia en nuestras decisiones operativas y financieras.
Continuaremos alineando la capacidad con la disponibilidad de motores y la demanda, gestionando de manera rigurosa los costos y el efectivo, y manteniendo la flexibilidad para adaptarnos conforme evolucionen las condiciones”, sostuvo el directivo.









