
Qué terrible que sucedan cosas como la que acaba de vivir la compañía FlyDubai el 30 de septiembre pasado, realizando el vuelo FZ1073. En verdad que no se puede creer. Ha habido incidentes donde se pone en serio peligro la integridad de un vuelo deliberadamente; tenemos el caso de Germanwings, que estrelló el copiloto sobre Europa. Este fue en marzo de 2015; se tuvieron pérdidas de 150 vidas. Se trataba de un A320 de la línea mencionada arriba y que era subsidiaria de Lufthansa. En este incidente, la puerta de la cabina de pilotos no pudo ser abierta, dada la complejidad del mecanismo de apertura que precisamente se diseñó para impedir una interferencia ilícita, pero de afuera para adentro, no dentro de la cabina de pilotos. A raíz de este suicidio de uno de los pilotos, que se convirtió en asesinato de los demás tripulantes y 150 pasajeros que nada tenían que ver, se cerró la línea subsidiaria Germanwings.
Bueno, ahora se produce un incidente parecido, pero que por fortuna no pudo ser concretado gracias a la oportuna intervención de algunos pasajeros que pudieron someter al agresor del capitán del vuelo. Qué bueno que no estamos lamentando un incidente como el ocurrido en 2015; hubiera sido catastrófico y afectado a muchas familias que nada tenían que ver con un pleito de estos dos tripulantes.
Yo recuerdo que poco o casi nada se sabía de que hubiera acontecido un incidente de esta naturaleza. No hay razonamiento que justifique el asunto tan trágico, no importa de qué país fuera. En mis tiempos de piloto en la empresa que trabajé 35 años, se supo de algunos casos de diferencias entre pilotos y que, una vez llegando a tierra, arreglaban a lo salvaje, pero a bordo me parece que nunca. Me pregunto: ¿qué puede pasar para que dos individuos lleguen no solo a los golpes en una cabina de pilotos, sino que se hiera seriamente con un cuchillo o algún artefacto punzocortante a la persona que o es tu copiloto o es tu capitán, a sabiendas de que se pone en grave riesgo la integridad del vuelo y las consecuencias legales que un pleito de estos conlleva? Es un atentado que se podría clasificar como terrorista o un secuestro. Y no solo eso, sino que el avión descendió abruptamente más de 15,000 pies, con un rango de descenso de 10,000 pies por minuto, un descenso casi como los que se realizan en una pérdida de presión de cabina o una descompresión explosiva; el solo descenso implica un riesgo y, cómo se dio este, estuvo peor.
Otra cosa: se activaron códigos de emergencia en la cabina que significaban que el aeroplano se estaba tomando de manera ilícita, según las fuentes que he leído, y el haber podido abrir la puerta de acceso a la cabina de pilotos es por lo que se pudo lograr que las cosas no pasaran a mayores. Con esta acción se pudo permitir la entrada de pasajeros que auxiliaron al piloto agredido y sometieron al agresor, hiriéndolo, pero al fin y al cabo lo redujeron y ya no pudo lograr su fechoría. El vuelo fue desviado de su destino y por poco y hubiera sido escalado el incidente; no sabemos con qué consecuencias, dado que hicieron acto de presencia aviones de combate israelíes, quienes se encuentran en la guerra por todos conocida. Se están llevando a cabo investigaciones que seguramente terminarán con un proceso legal contra el agresor, que puede ir a dar a la cárcel porque se trata de un atentado contra las vías internacionales de comunicación y esto es sumamente condenable.
Ahora bien, viene la otra: aparte de investigar cómo se dieron los acontecimientos, que de seguro se llevará un rato, ¿cómo se le va a hacer para prevenir actos de esta naturaleza en el futuro? Conocer diferencias de personalidad entre pilotos debe ser algo que conozcan las jefaturas de pilotos, quienes deberán avisar a los que programan los vuelos que hay gente que no puede volar junta bajo ninguna circunstancia. Así era en la empresa que trabajé; de esta manera se minimizaba el riesgo. La jerarquía a bordo de los vuelos es algo que también cuenta: quien lleva la batuta es el comandante de la aeronave y será responsabilidad de él lo que suceda en las cabinas. Esto también está contemplado en la ley, o sea que el comandante tiene todo el apoyo del Estado para realizar sus funciones, pero también tiene obligaciones y límites. Siempre debe haber alguien que tenga la responsabilidad total de los vuelos o en el desarrollo del trabajo de los controladores, en el caso del control de tránsito aéreo, que sería en la cabina de una torre de control responsabilidad de los supervisores.
Esto es algo que debe discutirse con las compañías aéreas, escuelas y centros de entrenamiento. Debe quedar claro que debe haber solo uno que mande, pero que, de igual manera, a través de los CRM y los programas de entrenamiento, deberá quedar claro el trabajo conjunto de una tripulación. Los comandantes tienen también sus límites y no pueden ser sobrepasados; es por eso que debe detectarse algo anormal en el comportamiento de algún tripulante. No es fácil, lo reconozco, pero algo tendrá que hacerse para evitar problemas en los vuelos.
Los seres humanos somos muy especiales y la relación entre nosotros no suele ser algo sencillo, pero en el caso de la aviación debe considerarse que la gente no trabaja sola y que hay un equipo que atender para que todo salga bien. Debe hacerse un esfuerzo por parte de las empresas, pero también es indispensable concientizar a los tripulantes de las consecuencias que un acto como el sucedido puede dar al traste con la carrera de cualquiera y, si escala, puede convertirse en un delito grave que seguramente será sancionado severamente.
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