
Habrá que darle tiempo para ver si fue factible o no la decisión de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) y haberlo sustituido por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), consideró René Robles, director de Análisis de Crédito de Emisores Corporativos de Moody’s Local México.
En entrevista con A21, en el marco del Moody’s Inside LatAm México 2026, el analista comentó que una vez que se terminó la conexión hacia el AIFA a través del Tren Suburbano, hay que darle tiempo para saber si la decisión fue acertada o no.
El analista comentó que el tráfico en el AIFA ha estado creciendo, estimó que éste ya maneja alrededor de 20% del tráfico que se opera en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
“Vamos a ver qué pasa con el AIFA, porque el problema que existía inicialmente -cuando se terminó su construcción- (es que) era de muy difícil acceso, que tardabas horas ahí; ahora que ya se terminó de construir el tren, que ya está la infraestructura completa y que ya puedes viajar en más o menos una hora, vamos a ver sí sube la demanda”, dijo.
De acuerdo con cifras de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), el acumulado al mes de agosto de este año, el AIFA ha reportado un tráfico de pasajeros de 5 millones 068 mil 983 personas, mientras que en el AICM la cifra ascendió a 30 millones 055 mil 325.
Mientras que, en 2025, el AIFA transportó a 7 millones 079 mil 040 personas, en tanto el AICM reportó 44 millones 605 mil 800 viajeros.
El analista comentó que al principio la gente pensaba en usar el AIFA pues “te podías tardar hasta dos horas en llegar” y optaban por comprar sus vuelos en el AICM que, aunque esté saturado, “está más cerca de su casa”, pero, ahora que ya puedes llegar un poco más rápido, explicó, “habrá que ver cómo evoluciona la demanda”.
Reconoció que es difícil dar un dictamen concluyente de si fue un éxito o un fracaso -el AIFA-, “creo que es un proyecto al cual le faltaba la conectividad, ya la tiene y ahora sí en 3 o 4 años, ya que esté maduro el activo, ya que la gente sepa de esa conectividad, podremos evaluar si se cumplieron o no las expectativas”.
Comentó que el desempeño de un aeropuerto depende de factores que no necesariamente tienen que ver con la calidad de la operación de éste, por ejemplo, el AICM tiene buena demanda a pesar de sus deficiencias operativas.
“Realmente lo que determina la competitividad de un aeropuerto es el atractivo de esa localidad, ya sea para fines turísticos, comerciales, para lo que tú quieras”, dijo.
El analista dijo que, en términos generales, la infraestructura aeroportuaria del país es buena pues en los últimos 15 años, la demanda de pasajeros ha crecido en alrededor de 6%, y la infraestructura ha podido absorber esa demanda. Además ayuda el hecho de que haya grupos privados que participen, que desarrollen sus aeropuertos, que crezcan, “y me parece que en términos generales ha funcionado”.
Finalmente comentó que siempre habrá ciudades que crezcan por relevancia, donde en algún momento será necesario poner un aeropuerto.Además, dijo, que el crecimiento del sector se debió a la presencia de aerolíneas de bajo costo, las cuales hicieron muy accesibles el transporte aéreo y eso ha contribuido para mejorar el entorno en el crecimiento en el número de pasajeros.







