
Analicia García, Directora General de Thales para México.
Cada 23 de octubre, el Día Nacional de la Aviación nos invita a reconocer a quienes hicieron posible que México volara y a quienes hacen posible que el país siga conectado. La fecha llega en la antesala del Día de Muertos, una temporada que muestra con claridad el valor de esa conectividad.
Las estimaciones proyectan más de 1.6 millones de turistas entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre, 2.3% más que el año anterior, y cerca de una cuarta parte llegaría del extranjero. Para muchos de ellos, el viaje hacia un altar, un panteón o una plaza comienza en un aeropuerto.
La celebración se vive en muchos puntos del país a la vez: Pátzcuaro, Mixquic, Oaxaca y Pomuch reciben visitantes al mismo tiempo que Cancún y la Riviera Maya. Michoacán ilustra bien el dinamismo de la aviación regional: entre enero y agosto de este año, el Estado superó el millón de pasajeros aéreos, un crecimiento de 8.7% respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras estatales. Cada vez más destinos, dentro y fuera de los grandes centros urbanos, se integran a la red aérea del país.
Detrás de cada uno de esos vuelos hay una red que opera como un todo. En ella, la tecnología acompaña la evolución y el crecimiento de la aviación, los sistemas de gestión del tráfico aéreo, las herramientas de vigilancia y las plataformas para compartir información entre los distintos actores permiten integrar datos de distintos puntos de la red y contribuyen a una operación coordinada, segura y eficiente.
La digitalización, los datos en tiempo real y la interoperabilidad abren nuevas posibilidades para el sector. Cada avance en estas áreas suma a una aviación más integrada, que acompaña el crecimiento del turismo, el comercio y el desarrollo de las regiones. Y lo que se consolida durante una temporada como esta, también se aprovecha en el siguiente periodo vacacional, en los grandes eventos que vienen y en la operación de todos los días.
Ningún avance tecnológico funciona sin el talento que lo opera. Controladores, ingenieros, operadores y especialistas trabajan casi siempre lejos de la vista de los pasajeros, pero gracias a ellos millones de viajeros llegan con seguridad a su destino para vivir una de las tradiciones más emblemáticas de México. Y en una temporada dedicada a recordar a quienes nos precedieron, vale la pena reconocer también a las generaciones de profesionales que abrieron rutas, construyeron la cultura de seguridad que distingue al sector y, con ello, ayudaron a consolidar un espacio aéreo seguro. Este Día Nacional de la Aviación es una oportunidad para honrar ese legado y reconocer el profesionalismo, la vocación y el compromiso de quienes mantienen a México en movimiento.
En una economía cada vez más conectada, la aviación va mucho más allá del transporte, pues abre acceso a oportunidades e impulsa el desarrollo regional, el turismo, el comercio y la cohesión social. Estoy convencida de que el futuro de la aviación mexicana se seguirá construyendo con la misma combinación de talento, innovación y tecnología que hoy hace posible cada vuelo.
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