
La región de América Latina requiere lineamientos políticos definidos para avanzar en la producción de combustible de aviación sostenible (SAF), particularmente para transitar de los biocombustibles de primera generación a los de segunda generación, consideró Preeti Jain, jefa de Investigación y Programas de Cero Emisiones Netas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).Durante el pasado IATA Global Media Day celebrada en Ginebra, Suiza, en el taller de análisis profundo: Estudio de la materia prima SAF, la investigadora comentó que el SAF será uno de los factores más importantes para que la industria alcance el objetivo de cero emisiones netas para el año 2050.
La especialista explicó que, además del marco regulatorio, es indispensable fortalecer la colaboración tecnológica en la región, donde ya existen desarrolladores de biocombustibles de fuentes renovables interesados en producir SAF, pero que buscan socios estratégicos para concretar estos proyectos.
“También es necesario que se dé colaboración tecnológica. Demostramos liderazgo regional. Nos comunicamos con algunos desarrolladores de biocombustibles de fuentes renovables (SAF) en la región, quienes buscan socios tecnológicos para colaborar”, señaló Jain.La directiva de IATA subrayó que para que América Latina avance de manera efectiva en este ámbito se requieren tres elementos clave: “Primero, una orientación clara de los gobiernos de los países donde la materia prima está disponible, que el SAF sea una de las prioridades. Segundo, cómo se puede lograr la colaboración tecnológica con los incentivos adecuados y tercero, involucrar a las aerolíneas y las compañías energéticas en este proceso, para que haya las partes interesadas adecuadas desde el principio”, externó.
Además, a nivel mundial, es positivo saber que la disponibilidad de materia prima para la producción de SAF no representa una limitación, ya que existe suficiente oferta en distintas regiones, externó Preeti Jain, jefa de Investigación y Programas de Cero Emisiones Netas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Comentó que la realización del Estudio de la materia prima SAF se basó en tres elementos clave: ¿Qué tipo de materias primas están disponibles? Y si esas materias primas están disponibles, ¿cuáles son los desafíos para utilizarlas? Y si la política apoya y podemos utilizar esas materias primas, ¿cuánto SAF se puede producir?
Indicó que resulta alentador que la materia prima no es un factor limitante cuando se trata de la producción de SAF, pero no ocurre lo mismo con el despliegue de tecnología para producir y comercializar.
“Uno podría decir, ¿eso significa que la tecnología es un factor limitante? Lo bueno es que hay tecnologías que pueden usar estas materias primas y producir SAF. Pero lo que falta en todo este resultado es el despliegue de estas tecnologías, que sean novedosas a escala comercial, es un eslabón perdido muy fuerte”, expresó.
La Jefa de Investigación y Programas de Cero Emisiones Netas de la IATA explicó que existen políticas que permiten o fomentan el uso de materias primas en el sector marítimo o en el transporte por carretera, pero en el caso del sector de la aviación, esas políticas no están bien definidas.
En ese sentido, Doug Phillips, gerente de Evaluación dijo que el informe demostró que las materias primas existen y que la tecnología necesaria para convertirlas en combustible de aviación sostenible existe, pero es necesario comercializarlas.
“Una vez que alcancen la fase comercial, se podrán construir las plantas necesarias para convertirlas en combustible. La velocidad de comercialización es clave, y cuanto más rápida sea, mejor”, sostuvo.







