
Entre 2015 y 2025, los retrasos no relacionados con condiciones meteorológicas atribuibles al control de tránsito aéreo (ATC) en Estados Unidos incrementaron un 143%, mencionó la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) en un artículo.
Dicha cifra toma más fuerza si se considera que el número de vuelos regulares de pasajeros en el mismo país aumentó apenas un 4.9% durante la década pasada.
“La importante escalada de este problema sugiere la existencia de desafíos subyacentes de capacidad u operativos, los cuales se han agravado notablemente tras la pandemia”, agregó IATA.
Más allá de molestias por parte de los pasajeros, los retrasos imponen altos costos a las aerolíneas debido al mayor consumo de combustible, los gastos de las tripulaciones, las pérdidas en la utilización de las aeronaves, los costos de mantenimiento y las disrupciones en las operaciones de la red.IATA estimó que los retrasos relacionados con la Administración Federal de Aviación (FAA) generaron aproximadamente 10 mil 900 millones de dólares (mdd) en costos para las aerolíneas y los pasajeros entre 2015 y 2025.
El organismo añadió que las restricciones de capacidad del ATC estuvieron en el origen de la mayor parte de los costos, mientras que las disrupciones relacionadas con la dotación de personal surgieron como una fuente de retrasos cada vez más importante en los últimos años, problema que se ha agravado por los cierres del Gobierno de Estados Unidos.
Los retrasos también están altamente concentrados, pues tan solo diez instalaciones de la FAA provocan casi dos tercios del total.
En los últimos meses, la administración Trump ha invertido dinero para mejorar la infraestructura de su ATC y puesto en marcha políticas para incrementar la capacitación, contratación y retención de controladores aéreos.







