
Contar con un servicio de psicólogo que pueda llevar un proceso de acompañamiento a personal de la industria aérea es fundamental para prevenir situaciones de riesgo o incluso accidentes causados por fatiga mental, afirmó Dayana Bustamante, experta en psicología aeronáutica y presidenta de la Sociedad Venezolana de Psicología Aeronáutica (SOVEPSA) durante un webinar.
Entre los principales actores del sector vulnerables a una fatiga mental, por cuestiones laborales o personales, están los controladores aéreos, pero hay otros como operadores o pilotos.
“Los controladores deberían tener un psicólogo. Se debería tener ese servicio para poder hablar”, relató Bustamante, quien también es directora de Aeropsic Consulting Group.
“Cuando hablamos de fatiga es porque se deriva de las operaciones. Una persona con fatiga se queda dormida, no contempla en qué día está, no se acuerda de las cosas, se siente que no es capaz de hacer nada. Por eso es importante la prevención”, agregó.
Además de la fatiga por trabajo, factores externos, como un divorcio, pueden afectar el desempeño de un controlador, agregó la especialista. Por ello, el tener un acompañamiento puede ayudar a que esta persona no se vea en situaciones de riesgo laboral o verse obligada a tomar una decisión drástica como renunciar.
Bustamante comentó que adicional a contar con un psicólogo de cabecera para los controladores es importante que el líder esté capacitado para identificar y poder atender casos de fatiga mental o distractores dentro de su personal.
Durante su presentación también dio consejos para que un controlador que esté fatigado maneje la sensación de que se pueda desconectar del momento y ello provoque un riesgo.
“Es recomendable que se hagan pausas activas, también realizar preguntas como ‘¿dónde estoy?’, ‘¿qué estoy haciendo?’, ¿qué día es hoy?’, estas ayudarán a que te tengan en el aquí y ahora”, explicó, a la vez de resaltar la importancia de que los tiempos de servicio y descanso estén regulados y se respeten.
Una vez fuera del horario laboral, lo recomendable es que se hagan inmediatamente actividades que “desconecten” al controlador del trabajo. Estas pueden ir desde reunirse con amigos o hacer deporte.







